lunes, 27 de febrero de 2017

Socialdemocracia o derechona

Empujado por el afán de adquirir nuevos conocimientos me veo realizando el curso titulado “El oficio del político”, que imparte la Universidad de Salamanca, que me lleva a reflexionar sobre el permanente debate que ha existido siempre sobre el modelo más conveniente para gestionar los objetivos de la ciudadanía. Desde Hobbes a Eldelsveld, pasando por Montesquieu, Ortega o Azaña, para recalar en Schumpeter entre otros muchos teóricos de la Ciencia Política.

El caso es que, inspirados en unos u otros postulados, el debate interno que vive el Partido Socialista Obrero Español (PSOE) y que salpica al conjunto de los ciudadanos, merece fijar la atención por la trascendencia que tendrá para el futuro de todos los españoles. Simplificando mucho, buena parte del PSOE porfía ahora mismo entre optar por una nueva socialdemocracia o engancharse a las políticas neoliberales de lo que llamo derechona (conjunto de poderes políticos, económicos y sociales instaurados en un rancio conservadurismo).

Cantando La Internacional en Burlada (Navarra).

De un lado, tenemos el proyecto, ya conocido, liderado por Pedro Sánchez, que pasa por definir a España en la Constitución como un Estado plurinacional, implantar una renta mínima, crear una banca pública o denunciar los Acuerdos con la Santa Sede, fijando dos "adversarios": "el capitalismo neoliberal y el conservadurismo del PP".

Para interpretar los citados postulados esenciales, nada mejor que conocer lo que dice, en un reciente artículo, José Félix Tezanos, uno de los dos principales redactores del proyecto Por una nueva socialdemocracia, que en defensa de su patrocinado resalta que "Pedro dice lo que piensa y hace lo que dice, lo que resulta un activo impagable para cualquier partido en estos tiempos de desafección". Muestra de ello, añade, es la "ola de confianza" que está desatando el precandidato, llevando a "mucha gente a afiliarse" ahora al centenario partido del puño y la rosa. En opinión del sociólogo, la batalla de Sánchez es un reflejo más de la "nueva ciudadanía activa" que está emergiendo en Occidente. Un movimiento transversal que ha dejado ya importantes impactos electorales y que también sería una de las causas de la convulsión que sufre la socialdemocracia europea.

Frente a éstos supuestos se sitúa, de momento, la ponencia económica preparada por un equipo liderado por José Carlos Díez ante el 39 Congreso del PSOE, que se presentó el  sábado día 25 en Madrid, y que posee un punto clave. O mejor dicho, que no lo tiene. El documento excluye la derogación de la reforma laboral del Gobierno del Partido Popular.

Después de una jornada de debate, en abierto y a puerta cerrada, el aparato del PSOE aprobó un documento de 10 folios en el que sintetiza las líneas generales de su propuesta económica. Ponencia económica que además de no incorporar la derogación de dicha reforma laboral, tampoco planeta medidas de “política fiscal ni de pensiones”.

Adriana Lastra, diputada y ex secretaria de Política Municipal en la Ejecutiva de Pedro Sánchez, y llamada a jugar un importante papel en el futuro, se pronunció de forma clara: “En el documento de la gestora del PSOE ni derogan la reforma laboral, ni abordan la política fiscal, y de las pensiones. Ahora entiendo lo de Rojos”, manifestó.

Ejemplos a seguir pueden ser la deriva interna de los partidos socialistas de Francia o Alemania, o el sistema político que crece, con fortaleza en Portugal. Que pueden ser útiles también para el cruce de ideas riguroso y no surrealista, en los foros adecuados, como bien decía el diputado Odón Elorza.

Pero la actualidad manda y condiciona el debate enunciado aquí de manera sucinta, sobre todo por el prolongado espacio de tiempo que todavía falta para llegar a las primarias del mes de mayo. Y es la posibilidad de pucherazo que planea sobre todo el proceso. Lo explicaba muy bien el periodista Daniel Basteiro en su artículo Los cinco riesgos de pucherazo que planean sobre las primarias del PSOE.

Aunque junto a los problemas que suponen para el PSOE, el censo, los préstamos de avales, la utilización irregular del aparato, el voto por internet y la propia jornada de votación, desarrollados por Basteiro, la cuestión principal se centra hoy en la gran incógnita: No conozco a nadie que se atreva a vaticinar el papel que al final asumirá Susana Díaz.

Sus sonados fracasos en los actos protagonizados el pasado fin de semana en Castilla-La Mancha y en la Comunidad Valenciana, los malos resultados electorales vaticinados por El Mundo para Andalucía, junto a la postura de buena parte de los barones de situarse ahora de perfil, creo que harán a Su Susanísima tomar una decisión definitiva o, al menos, replantear su estrategia. Sobre todo a la vista del inusitado y llamativo movimiento que, sin que nadie pueda ponerlo en entredicho, está desatando por todas partes, el candidato Pedro Sánchez Pérez-Castejón.