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jueves, 30 de mayo de 2019

La izquierda sí tiene quien le escriba


Tras los interminables días de las sucesivas campañas electorales ya tenemos en la mano los resultados. Y hay un hecho inapelable, el PSOE ha ganado las elecciones generales, las europeas y en un gran número de comunidades autónomas y ayuntamientos.

Razón por la que, sin duda, el partido que encabeza Pedro Sánchez, se ha ganado el derecho a escribir la historia política de los próximos años, así como el Partido Popular a interpretar el papel asignado a la oposición, a pesar de su desastre, ya que los de Rivera no han conseguido aventajarles y aunque el nuevo escenario político les atribuya en algunos casos un papel determinante.

Las urnas han determinad que el PSOE es el triunfador en las elecciones.
La dirección del PSOE está en la obligación de hacer lo que prometió en su campaña, unas políticas de recuperación de derechos y libertades, de igualdad y de solidaridad. Es decir, unas políticas de progreso similares a las que demanda Unidas Podemos, aunque para ello, en mi opinión, no sea necesario ir a la fórmula de un Gobierno de coalición, ya que hay otras muchas maneras de obtener una mayoría consolidada en el Congreso de los Diputados.

En este mismo sentido, ante el endiablado panorama político que se presenta en algunos ayuntamientos y comunidades autónomas, tengo la convicción que la dirección socialista está en la obligación de mover ficha y jugar un papel decisivo en las negociaciones que están sobre la mesa.

Todavía resuenan los gritos de la militancia del PSOE en Ferraz la noche del 28-A, “con Rivera no”, una petición que comparto de cara a la composición del futuro gabinete de Sánchez, pero que no puede ser un dogma en las negociaciones de municipios y comunidades, ya que ahí están en juego muchas cosas importantes y que con los trifachitos supondrían todo un retroceso.

Me refiero, por ejemplo a Madrid. Ni el PSOE, ni Más Madrid, ni Podemos, pueden negarse a tratar de evitar que siga mejorando aquí la gestión, la sanidad, las políticas medio ambientales, el transporte público y un largo etcétera. Las formaciones citadas están en la obligación de llegar hasta el borde del precipicio para evitar el desastre.

Y es ahora cuando entra en juego la necesaria concurrencia de Ciudadanos para evitar el desastre y también la caída al vacío que supondría la inclusión de los seguidores de Rivera en gobiernos similares a los que ya sufren los andaluces. Tengo la convicción de que una buena negociación, que no un mercadeo, puede ser la única solución.

Una solución que estoy seguro de que está en las cabezas de la gobernanza socialista que, además dispone de los elementos precisos para mover con firmeza y soltura los hilos de la negociación. Son conscientes de que vivimos momentos históricos y decisivos, como se demostró el que ya parece lejano 28-A, en el que se volvió a mostrar con meridiana claridad la voluntad mayoritaria del conjunto de los ciudadanos.

Por eso creo que la izquierda en su conjunto tiene la obligación ahora de escribir la Historia y dejar de lado, es una demanda necesaria, las diferencias, en muchas ocasiones pueriles, que expresan ante la opinión pública y que siembran el desánimo entre los ciudadanos de progreso, que desean bienestar, libertad y, si es posible, felicidad. No es una utopía.

jueves, 8 de noviembre de 2018

El fascismo mata


Tras conocerse los planes de un ultraderechista para intentar acabar con la vida de Pedro Sánchez, presidente del Gobierno, el profesor José Antonio Pérez Tapias, decano de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Granada, ha escrito un tuit en el que textualmente ha señalado,  “El fascismo mata”.

Manuel Murillo Sánchez, de 63 años, avezado tirador y dispuesto a “sacrificarse por España”, era poseedor de un auténtico arsenal, compuesto por 16 armas, casi todas operativas, entre ellas rifles de precisión y un subfusil de asalto.

Arsenal de armas encontradas en posesión de Manuel Murillo.
Sus planes se pudieron conocer por la verborrea fantoche de este tipo de personajes, que en las redes sociales ya había advertido de su intención de matar a “ese rojo de mierda”, pidiendo ayuda para poder llevar a cabo su plan terrorista.

Que haya un extremista fascista, o más de uno, suelto no es posible remediarlo. Lo que sí sería conveniente es que los responsables políticos de la derecha española, VOX, Ciudadanos y el Partido Popular, cesaran en su patético intento de deslegitimizar, no solo a la figura del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, sino del conjunto de las instituciones democráticas.

Sus bravatas extremistas de los últimos meses vienen creando un clima de tensión política que a muchos se nos antoja irrespirable y que recuerda a otros tiempos oscuros de la escena política en España. Ellos son, con sus únicos afanes electoralistas, compiten por ver quién se coloca más a la derecha, los verdaderos responsables de que exista el ambiente enrarecido en el que se desenvuelve la vida política.

Como ha dicho Pedro Sánchez, tras conocerse la detención hace tres semanas de Murillo, "lo de menos hoy es quien fuera el objetivo", para reivindicar después “el valor de la convivencia y de la palabra", al mismo tiempo que pedía "sosiego y serenidad, normalidad y trabajo" ante este tipo de situaciones.

Volviendo a las palabras de José Antonio Pérez Tapias, ejemplar militante de la izquierda desde hace un buen puñado de años, el fascismo siempre termina matando, hay a nuestro alrededor muchos ejemplos, unos más cerca, y otros más lejos. Pero siempre termina matando.

Una lección de Historia que deberían comenzar a aprender líderes como Casado, Rivera o Abascal, alguno dudo que tenga capacidad para ello, para no poner en peligro, una vez más la convivencia pacífica de la gran mayoría de los ciudadanos, que sólo desean, paz, justicia, libertad y progreso.



sábado, 13 de octubre de 2018

Darle caña a Pedro Sánchez, deporte del facherío


Coloquialmente se entiende por facherío o carcundia a la extrema derecha como grupo o conjunto. No es difícil escuchar que “en el barrio de Salamanca de Madrid hay mucho facherío. Te encuentras fachas hasta en la sopa”.

Pues bien, desde que Pedro Sánchez fue elevado a La Moncloa, no por una decisión papal, sino por la elección mayoritaria del Congreso de los Diputados, el facherío, al que parecen sumarse gustosos no solo los devotos de Vox, sino también los pupilos de Pablo Casado y Albert Rivera, envueltos en una alocada carrera para hacerse con el trozo de tarta electoral que representa la derechona de toda la vida, iniciaron la campaña titulada “Darle caña al ciudadano Sánchez”.

Pedro Sánchez en la recepción de la Fiesta Nacional.
Desde el minuto uno empezaron a rebuscar en los curriculum vitae del presidente y de todo el que se mueve a su alrededor. En menos de cien días Máxim Huerta y Carmen Montón debieron abandonar sus carteras ministeriales, no por cuestión delictiva, sino por motivos de ética y estética, conceptos desconocidos por los principales valedores del sistema de corrupción que sí ha manchado la imagen de España en el exterior y creado una nueva preocupación entre los ciudadanos.

Aunque el facherío acostumbra a irse de rositas, está habituado a tirar de los hilos del poder y la influencia, siguieron en el empeño de  disparar con su escopeta de feria para tratar de cobrarse nuevas piezas. Lo están intentando con la titular de Justicia, Dolores Delgado, a la que pretenden asociar con las marranadas del comisario Villarejo. También pusieron a tiro al ministro de Agricultura, Luis Planas, un santo varón, con más formación y prestigio que cualquiera de los chavales, algunos indocumentados, que presumen de liderar la oposición.

El intento de poner contra las cuerdas al ministro de Ciencia Innovación y Universidades, Pedro Duque, al que trataron de atribuir irregularidades en un una sociedad patrimonial a la que pertenece no les salió bien. Tampoco se libró del juego del ‘tiro al ministro’ la titular de Trabajo, Magdalena Valerio, con motivo del famoso “gol por la escuadra” que le metieron a la dimitida directora general de Trabajo. Concepción Pascual.

Ha habido otros intentos de linchamiento, en un momento en que los niveles de transparencia y responsabilidad en la gestión pública han alcanzado niveles inéditos en la historia de la política española. Hasta hace muy poco tiempo aquí no dimitía ni Cristo.

No me olvido del intento de cobrarse una pieza de caza mayor cuando se orquestó, con la inestimable colaboración de los medios de comunicación que bailan al son del facherío, el manido asunto de la tesis doctoral de Pedro Sánchez, que todos han mirado con lupa y que está más limpia que una patena.

Pero el colmo de los colmos, lo hemos vivido este fin de semana en que celebramos la Fiesta Nacional de España. En la tradicional recepción de los reyes, tras el desfile militar habitual en esa jornada, Pedro Sánchez y su esposa se situaron a la derecha de los reyes, Felipe y Leticia, siguiendo las indicaciones del personal de protocolo de la Casa Real.

En seguida las redes se inundaron con la trascendental noticia de unpresunto error protocolario protagonizado por Sánchez, un hecho desmentido oficialmente desde La Zarzuela que se atribuyó la responsabilidad de lo sucedido.

Según la Casa Real, fue el personal de Casa del Rey quien le dijo al presidente del Gobierno y a su esposa, y a los representantes de todos los poderes del Estado, incluida la presidenta del Congreso, Ana Pastor, que se quedasen brevemente junto a los Reyes mientras se organizaba el resto de la fila para ir pasando al salón del trono, pero lo cierto es que la fila estuvo organizada rápidamente, así que un miembro del personal les dijo a Sánchez y a su esposa que pasasen junto al resto. Eso es todo, lo que confirma la tesis de que sigue abierta la veda para tratar de cazar al ciudadano Sánchez, sea por lo que sea. Aunque creo que el facherío debería armarse de un pelín de paciencia.

domingo, 9 de septiembre de 2018

Cien días del Gobierno de Pedro Sánchez: luces y sombras


Se cumplen ahora los primeros 100 días desde que el Gobierno, encabezado por Pedro Sánchez, tomó posesión el día 7 de junio, en un acto en La Zarzuela que en sí mismo, estuvo plagado de novedades, guiños y cambios en el ceremonial.

Los ciudadanos parecían conscientes de que empezaba una nueva época en España, como luego confirmaron las encuestas y parecieron apostar por ella. Tampoco hay que ignorar que otros muchos asistieron al evento con indiferencia, apatía y bastantes dosis de incredulidad. La oposición, aglutinada entonces en torno a la derecha, no consideró oportuno conceder al nuevo Ejecutivo, los habituales cien días de gracia, y desde el minuto uno empezaron su labor fiscalizadora, por cierto, con bastante desorden, debido en parte a la profunda crisis que en aquellos días envolvían al Partido Popular y Ciudadanos.

El nuevo Gobierno iniciaba su andadura con un gesto que recibió el aplauso de medio mundo al mostrar desde primera hora su apuesta por el feminismo. La composición del nuevo Gabinete iba más allá de la paridad al nombrar once ministras y seis ministros. Se empezaba a hablar del Consejo de Ministras y Ministros.

Rueda de Prensa de Pedro Sánchez. Foto: Fernando Calvo/La Moncloa.
Pero a los pocos días, el equipo de Pedro Sánchez se enfrentaba a la primera patata caliente de su mandato, la gestión de la cuestión migratoria, que se resolvía con un giro de 180 grados, en relación con la desarrollada por el Partido Popular. El 17 de junio atracaba en el puerto de Valencia la flotilla encabezada por el buque Aquarius, de la ONG SOS Méditerranée, con 630 refugiados a bordo. Un hecho que protagonizó la actualidad internacional y que recibió el reconocimiento de las principales cancillerías europeas.

Pero lo que parecía un cambio de rumbo en política migratoria se fue empañando días después al conocerse el cambio de postura sobre la cuestión de las devoluciones en caliente en la frontera. Desde la oposición, Pedro Sánchez se posicionó en contra de la Ley de Seguridad Ciudadana, que incluía la regularización del "rechazo en frontera". El PSOE, había presentado entonces un recurso de inconstitucionalidad contra su legalidad, pendiente de resolución todavía en el Tribunal Constitucional.

El nuevo Gobierno tuvo que decidir cuál era su posición sobre las devoluciones en caliente ante la Gran Sala del Tribunal de Estrasburgo, tras el recurso presentado por el Partido Popular a la sentencia que condenaba a España por dos expulsiones  inmediatas realizadas por la Guardia Civil en 2013. El Ejecutivo optó por defenderlas. De hecho, el 26 de julio, tras producirse el primer salto coordinado a la valla de Ceuta tras la moción de censura, con la entrada de 602 personas a la ciudad autónoma, 27 migrantes fueron expulsados de forma inmediata.

Las reticencias a acoger el Aquarius por segunda vez, la defensa de las devoluciones en caliente y las dudas sobre la retirada de las concertinas provocaron el desagrado del principal socio del Gobierno, Podemos, incluidos IU y Equo.

En el capítulo de luces que ha aportado el nuevo Gabinete socialista, se encuentra sin duda el desbloqueo de la grave situación en la que se encontraba el ente público RTVE, que a pesar del espectáculo parlamentario propiciado por la situación de minoría en la que se encuentra el PSOE en la cámara baja, consiguió sacar adelante el nombramiento de Rosa María Mateo, como administradora única provisional, así como poner en marcha los mecanismos necesarios para lograr, en breve plazo, la independencia de la citada empresa pública.

También se empezaban a poner sobre la mesa las primeras piezas para hacer realidad la promesa de la subida del salario mínimo interprofesional, que en palabras del presidente evitará que el reparto de la renta entre los trabajadores y los beneficios empresariales no esté absolutamente desequilibrado. “Creo que hay que recuperar ese equilibrio”, dijo Sánchez al anunciar un incremento del 36 por ciento en dos años, es decir, un aumento de 264 euros, que colocará al salario mínimo en los 1.000 euros mensuales en 2020.

Destacar también las medidas adoptadas para hacer aflorar la discriminación de género en el empleo o los llamados falsos autónomos, así como devolver las cotizaciones a los trabajadores con dependientes a su cargo. Un logro también fue la aprobación del Real Decreto por el que se aumentó, en 8 puntos, el porcentaje de la base reguladora para el cálculo de la pensión de viudedad.

Sin embargo, la derogación de la Reforma Laboral impuesta por la mayoría del PP, sigue en el alero. A este respecto, tanto los dirigentes de Comisiones Obreras, como de la UGT, han reiterado en diversas ocasiones la necesidad de “derribar sus aspectos principales ya que se está "en tasas de precariedad, temporalidad y parcialidad altísimas", en palabras de Unai Sordo, mientas que Pepe Álvarez advertía de que su “organización sindical no renuncia a su objetivo de lograr la derogación de las reformas laborales, pese a la aritmética parlamentaria actual”, y pidió al Gobierno que "aborde los problemas y ponga soluciones  y evite entrar en una dinámica de tanteo ante el complejo arco parlamentario”.

Aquí viene a cuento destacar, las medidas emprendidas, para el cumplimiento de la llamada Agenda 2030, ya abordadas en estas mismas páginas, en la que Naciones Unidas impone 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) que todos los países deben cumplir para erradicar la pobreza, proteger el planeta y asegurar la prosperidad para todas las personas y que el Gobierno de Pedro Sánchez parece empeñado en alcanzar. Al menos así lo ha manifestado en los foros internacionales. En este mismo sentido, también es reseñable la vuelta activa de España al escenario de la política internacional. Un ejemplo claro es la reciente gira del presidente Sánchez por cinco países latinoamericanos.

Hay otros hitos destacables en estos cien primeros días de gestión, como la devolución a los ciudadanos, el pasado 13 de agosto,  de la universalización de la Sanidad, o la propuesta para la regulación de la eutanasia. Desde el PSOE destacaban que la vuelta a la Sanidad Universal para todos los ciudadanos, medida revalidada por el pleno del Congreso de los Diputados el pasado 6 de septiembre, no se trataba de un gasto, sino de una inversión, porque así tendremos un país más sano. Pero sobre todo, según los socialistas, se ha devuelto por humanidad, la misma humanidad que le faltó al PP cuando la eliminó en 2012.

También el acceso a la vivienda, mediante la búsqueda de un mercado equilibrado, se ha convertido en una de las prioridades del Ministerio de Fomento, que estudia fórmulas para sacar al mercado de alquiler pisos vacíos. Primero se plantea hacer pedagogía con los propietarios de inmuebles desocupados, antes de dar paso a las penalizaciones.

En el capítulo de sombras hay que apuntar lo que parece un relajamiento a la hora de tomar medidas sobre los nuevos impuestos anunciados para revertir las políticas de recortes en derechos sociales que llevó a cabo el Partido Popular, el impuesto a la banca y el aumento del IRPF para los ingresos superiores a los 60.000 euros anuales, así como otras medidas  impositivas para las grandes empresas.

No hay que dejar de referirse al estado de la llamada cuestión catalana. El Gabinete de Sánchez ha dado pasos claros hacia un intento de destensar el clima político en Cataluña para buscar una solución política al conflicto. Sin embargo, tanto Partido Popular, como Ciudadanos, parecen empeñados en hacer estallar la situación, con claros intereses electoralistas.

En definitiva, la que los socialistas denominan la Agenda del Cambio está en marcha, pero quedan por delante cuestiones muy importantes que abordar. Entre ellas, derogar la ley Mordaza, las garantías para el cumplimiento de la Ley de Dependencia o la eliminación de los copagos farmacéuticos.  Sin olvidar que los restos del general Franco siguen en el Valle de los Caídos.

viernes, 3 de agosto de 2018

Cambio de época


El viernes día 3 de agosto, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, comparecía por primera vez ante los informadores, tras la reunión del Consejo de Ministras y Ministros, casi dos meses después de que su gabinete tomara posesión de sus cargos, el pasado 7 de junio, para anunciar una evidencia, estamos viviendo un cambio de época.

Un cambio de época que se inspira, como dijo Pedro Sánchez, en transformar y sacar a España de una especie de letargo en el que se encontraba hasta hace muy pocas semanas. Después de mucho tiempo, dijo Sánchez, los ciudadanos, voten al partido que voten, se reconocen en una acción de gobierno que tiene como principal objetivo dar oxígeno al Estado del Bienestar.

Pedro Sánchez en rueda de prensa.
Han pasado 8 semanas escasas y se han hecho muchas cosas importantes. Se ha devuelto la universalización de la asistencia sanitaria, se ha desbloqueado la reforma en RTVE, se han tomado medidas para evitar el fraude de los falsos autónomos, se ha cambiado la política de becas, se ha puesto en marcha el plan de choque contra el 29 por ciento de la población infantil que se encuentra en riego de pobreza y además de ha dado un fuerte impulso a las medidas que desarrollan el Pacto de Estado contra la Violencia de Género, devolviendo competencias a los ayuntamientos e inyectando importantes cantidades para su financiación.

Además, entre otras cosas, se ha producido un cambio radical en las políticas migratorias, con un sustancioso aumento de medios y de financiación, junto con la creación de un mando único operativo para coordinar todas las actuaciones relacionadas con la gestión de las fronteras. En mi opinión, se han dado pasos de gigante para encarrilar la cuestión catalana, aunque como ha reconocido el presidente, pasarán décadas, antes de encontrar una solución definitiva.

 También se han hecho cosas menos importantes, pero que suponen una mejora de la calidad de vida de los ciudadanos, como la mejora desde hoy mismo, del transporte ferroviario a Extremadura, que era hasta la fecha una auténtica vergüenza nacional.

Un cambio de época que acaba de tener su respaldo en los resultados de la última encuesta del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) que elevan al partido del Gobierno a rozar una estimación de voto muy cercana al 30 por ciento.

A pesar de todo queda una tarea ingente por afrontar, como la derogación de la reforma laboral impuesta por el Partido Popular o toda la legislación represora relacionada con la libertad de expresión en todos sus ámbitos.

También hay puntos oscuros en la gestión del Gobierno de Sánchez y que deberán ser explicadas, como el nombramiento de Margarita Delgado como subgobernadora del Banco de España, o el mantenimiento en su puesto de director de TVE de Eladio Jareño.

En resumen una intensa gestión, que sigue dando esperanza de un mundo mejor a la mayoría de los ciudadanos, a pesar de la indudable existencia de claroscuros y de asuntos que exigen atención urgente y que no deberían tener que esperar a unas vacaciones de las que muchos no podrán, tan siquiera, disfrutar.

miércoles, 6 de junio de 2018

España abre el tiempo del cambio


Después de unas jornadas de trepidante actividad informativa, que comenzó con la victoria de la moción de censura de Pedro Sánchez, la caída, impensable hace pocos días, de Mariano Rajoy, la formación del nuevo Gobierno de España y, por qué no decirlo, la designación de la periodista Soledad Gallego-Diaz, al frente de la cabecera del emblemático diario El País, se antojaba una especial y óptima configuración de las estrellas, ha comenzado, sin remedio, el tiempo del cambio.

No hay que olvidar y siempre recordar, que el nuevo escenario político que se abre ante la ciudadanía, se debe al acuerdo de un conglomerado de fuerzas políticas, ocho en total, cada una de su padre y de su madre, que coincidieron en la necesidad de terminar con una etapa de la democracia española que había llegado al límite.

Pedro Sánchez promete su cargo en La Zarzuela.
La primera sentencia del caso Gürtel, solo fue la espoleta que provocó la explosión de una situación en la que además de imperar la corrupción, estaba dañada por el fuerte retroceso en derechos y libertades elementales y por una larga serie de políticas que tenían sumido al país en umbrales de pobreza, desigualdad y precariedad que no se recordaban desde los tiempos de la postguerra española.

Esas fueron las razones legítimas para que 180, más de la mayoría absoluta necesaria, de los 350 diputados que componen el Congreso, que representan, según el número de votos de las últimas elecciones generales del 26 de junio de 2016, la voluntad de más de 12 millones de electores, frente a los 11 millones que respaldaron al Partido Popular y Ciudadanos, contrarios a la moción de censura, decidieran abrir la puerta al necesario tiempo del cambio.

Es cuestión baladí afirmar que los tiempos que se avecinan no serán fáciles, creo que nadie ha dicho que lo vayan a ser, pero lo que sí parece claro, es que se dan las condiciones necesarias para que el fruto del esfuerzo colectivo se convierta en una fuerza transformadora que cambie el erróneo rumbo que llevaba España. Además, se contará con la herramienta esencial que supone el nuevo Gobierno de Pedro Sánchez, que en mi humilde opinión es el que posee más brillo propio desde la vuelta a la democracia.

En el camino que ahora emprendemos será esencial mantener la generosidad política que alumbró la moción de censura así como la conjura para mutar los daños que la derechona de siempre ha infligido a la gran mayoría de los ciudadanos. También es esencial, en el período provisional que se abre, mostrar la voluntad de resolver la terrible herida abierta a causa de la llamada cuestión catalana.
Es menester atender las clamorosas demandas sociales, al tiempo que encauzar las reformas estructurales, que por culpa de la acción de la derecha y también, de las circunstancias políticas, han hecho que España vaya con mucho retraso en la senda del progreso y el desarrollo, en relación a los países del entorno europeo.

Se ha hablado mucho estos días del ejemplo de Portugal, un modelo a seguir, en cuanto a la adaptación a sus necesidades y no a las crueles exigencias de Bruselas y del FMI. Portugal ha demostrado que otra forma de hacer política es posible, sin dejar de cumplir los compromisos adquiridos con la Unión Europea y los acreedores.

El timón de la nave le corresponde en esencia al flamante presidente Pedro Sánchez, que en su primera intervención pública tras tomar posesión de su cargo ante el Rey, prometió que su Gobierno tendrá como objetivo “escuchar, dialogar y anteponer siempre el consenso a la crispación” en la política española e internacional.

Una fórmula, que a tenor de las primeras declaraciones del resto de las fuerzas políticas que apoyaron la moción de censura, parecen ser el denominador común de las acciones que España necesita para volver a creer en un horizonte cargado de esperanza e ilusión.


Vídeo: Acto de toma de posesión de Pedro Sánchez.


martes, 9 de enero de 2018

Pedro Sánchez, carretera y manta

Parece una evidencia que la plausible posición del PSOE ante la endiablada cuestión catalana, no ha beneficiado, al menos en el corto plazo, al proyecto político que lidera Pedro Sánchez, secretario general  de los socialistas, como tampoco los resultados obtenidos por esta fuerza política en las autonómicas de Cataluña, donde Miquel Iceta hizo lo que tenía que hacer.

Sin embargo, Pedro Sánchez sigue navegando contra viento y marea en aras a conseguir el objetivo prioritario del nuevo proyecto socialista diseñado, a grande rasgos, en el pasado Congreso Federal. Los resultados de la lealtad de Sánchez al citado proyecto, sostenido sobre la voluntad de las bases, hecho que no se debería de olvidar, ya arrojan frutos sustanciales en las encuestas.

Pedro Sánchez en Granada.
El sondeo sobre intención de voto elaborado por Celeste-Tel  para eldiario.es, correspondiente al mes de enero, indica unos esperanzadores parámetros. El PSOE continúa subiendo, partiendo del 22,6 por ciento (85 escaños) obtenido en las elecciones generales de 2016, llega ahora al 25,1 por ciento (92-96 escaños), que le sitúa, claramente, como la fuerza hegemónica de la izquierda.

Según el citado estudio, los socialistas consiguen compensar la fuga de votantes que se  van a Ciudadanos con los que les llegan desde Unidos Podemos. Resaltando que un 17,6 por ciento de quienes ahora apoyarían a Pedro Sánchez aseguran que su voto fue para Pablo Iglesias en 2016.
Este logro, que muestra un paso más en una clara tendencia de crecimiento desde que Pedro Sánchez recuperó las riendas del PSOE, se produce incluso pese al escandaloso vacío que realizan numerosos medios de comunicación en torno a la figura del secretario general socialista. A veces, da la sensación de que Pedro Sánchez no existiera o que nunca tuviera nada que decir. Situación que se ve subsanada en parte por la actividad del PSOE, sus militantes y simpatizantes en las redes sociales. También es significativa la machacona insistencia, que raya la obsesión, de la cúpula de Podemos, que señala a Sánchez como el origen de todos los males de España.

Ante este escenario la dirección socialista parece tener claro que la fórmula para ganar las municipales y autonómicas y, después llevar a Pedro Sánchez a La Moncloa, está en volver a repetir un proceso participativo ejemplar, similar al que propició su vuelta a la sede de Ferraz. Para ello la maquinaria está siendo engrasada.

Esta misma semana se iniciarán las que se han denominado asambleas abiertas, que recorrerán la práctica totalidad del territorio español  y que tendrán como principal estrella a Pedro Sánchez, según han señalado fuentes de la dirección federal socialista, que también han confirmado que la ciudad de Granada será la elegida, el jueves día 11, para la celebración del primer encuentro.

No es casualidad que el equipo del secretario general haya decidido que sea en Andalucía la primera etapa del periplo por toda España. Los socialistas no quieren obviar la importancia que tiene esta comunidad autónoma en unas elecciones generales y por eso se han planteado este gesto mucho más que simbólico.

 En las asambleas abiertas se debatirá el documento elaborado por la ejecutiva federal, titulado “Diez acuerdos de país”, que incluye las diez grandes transformaciones que a juicio del PSOE España necesita y que incluyen pensiones; educación; industria; agua; ingreso mínimo vital; pacto por el empleo; rescate a los jóvenes; igualdad de género; financiación autonómica y local, así como un nuevo pacto constitucional.

Las pensiones, derogar la reforma del PP y pactar un acuerdo de rentas, será uno de los grandes temas del debate. En este sentido, el martes día 9 Pedro Sánchez desveló en un desayuno informativo del foro Nueva Economía en el Hotel Palace de Madrid, algunas de las propuestas que realizará su partido.

Estas medidas se pueden resumir en la creación de dos nuevos impuestos para sufragar las pensiones, uno a las transacciones financieras y otro extraordinario para la banca. Dos propuestas puestas ya en marcha en Reino Unido o Francia, que ya han originado aquí gran debate y que seguro que acompañará a Pedro Sánchez en su nueva ruta por España. Pedro Sánchez, carretera y manta.

sábado, 23 de septiembre de 2017

Hay que parar los pies a Su Susanísima

Entretenidos y preocupados por la cuestión catalana estamos dejando pasar muchas cosas. Desde la corrupción que no cesa, pasando por la nueva conjura mediática para fraccionar aún más a la izquierda, hasta la delicada situación de la hucha de la Seguridad Social, por citar un solo ejemplo de la preocupante realidad económica.

En medio de la selva informativa que vivimos en estas fechas de inicio del curso político, no se deben pasar por alto los ataques, que un día sí, y otro también, se realizan, por acción u omisión, desde el PSOE de Andalucía, al secretario general, Pedro Sánchez, y a las políticas que emanan de la dirección federal socialista, que cuentan con el respaldo mayoritario del conjunto de la organización, respaldadas hace muy pocos meses por el último Congreso Federal.

El escenario que se relata, ya ha sido denunciado, vía redes sociales, por distintas voces. Aunque quizá la más rotunda y clara, se haya producido el día 22 de septiembre mediante el artículo publicado por el militante socialista Rafael Martín de Agar, en las páginas de Confidencial Andaluz, titulado “Pido una gestora en el PSOE-A”, que se puede leer aquí mismo, y que ha levantado una viva polémica.

Susana Díaz.

Una polvareda que viene marcada por la posibilidad, bastante real, de que la actuación política de Susana Díaz lleve al PSOE a perder las próximas elecciones autonómicas en la comunidad autónoma andaluza. Son centenares los militantes que aseguran que jamás volverán a entregar su voto a Su Susanísima y los que ya piden sin disimulo la toma de medidas disciplinarias ante la actuación de la también presidenta de la Junta de Andalucía.

La deslealtad parece ser la divisa de Susana Díaz, sobre todo tras celebrarse las primarias en la comunidad autónoma, como muy bien explica Martín de Agar, lo que debe ser correspondida con las medidas disciplinarias que marcan los Estatutos a nivel federal y que no parece que ya pueda saldarse con un buen puñetazo sobre la mesa de Pedro Sánchez.

Desde las filas del susanismo y su corriente aragonesa, dejan cundir la velada amenaza de una escisión en las filas socialistas, ahora que se han envuelto en la anacrónica bandera del nacionalismo andaluz. Justamente lo mismo que insinuaban cuando Pedro Sánchez tomó la decisión de volver a concurrir a la secretaría general. Los seguidores del Su Susanísima vuelven a cometer los mismos graves errores de bulto en los que cayeron durante el proceso de primarias federales, como reconocía hace unos días en Málaga un destacado estratega del PSOE andaluz.

Cualquier analista es consciente de que el momento que vive el conjunto de la política española no es el mejor para abrir un nuevo frente en Andalucía. Pero Susana Díaz está pidiendo a gritos que se apliquen las medidas disciplinarias correspondientes. Sus acciones sientan graves precedentes en el conjunto del PSOE y sus más elementales reglas de organización.

Por lo que parece evidente y necesario que hay que parar los pies a Su Susanísima, que por otro lado sigue empeñada en bailar la cuerda al mismo ritmo que Mariano Rajoy. Ahora es el momento, después será tarde. Apuesto por la designación de una comisión gestora para el PSOE de Andalucía.

lunes, 4 de septiembre de 2017

Pedro Sánchez resbaló en Andalucía

Es una evidencia indiscutible que Susana Díaz ha mantenido el 20 por ciento como mínimo de firmas o avales, para poder presentarse a las elecciones primarias en el PSOE de Andalucía, lo que traducido a la cruda realidad significa que ha puesto palos en las ruedas para que no surjan candidaturas ajenas al aparato susanista.

Este hecho se pone más de relieve tras la noticia difundida este pasado fin de semana que hacía referencia  a la preocupación existente en Ferraz ante la posibilidad de que no puedan celebrarse primarias en el conjunto de las ocho provincias andaluzas, donde ya han proclamado su intención de concurrir a las citadas elecciones internas precandidatos próximos al sanchismo.

Pedro Sánchez.

La mayoría de los militantes que han anunciado su intención de aspirar a optar a las diferentes secretarías provinciales del PSOE de Andalucía se trata de personas, ajenas a las tesis de Su Susanísima, que tienen su vida laboral, de la que viven, y que por lo tanto, no disponen de ninguna prebenda oficial y carecen del tiempo y de los recursos para tratar de obtener el 20 por ciento de los avales.

Pero la responsabilidad de lo que ahora sucede en Andalucía, donde ya ha comenzado la carrera para la recogida de avales, es, en este caso, en buena medida de Pedro Sánchez y su equipo. Ya que en el pasado 39 Congreso Federal dejó una puerta abierta a esta posibilidad.

Y me explico. En el citado Congreso se aprobó una nueva normativa que rebajaba al 3 por ciento el mínimo de avales exigidos para concurrir a las primarias provinciales, pero al mismo tiempo se daba luz verde a una disposición transitoria que durante el resto del año 2017 permitía la posibilidad de regirse por la reglamentación anterior. A la que se agarró, como un clavo ardiendo, la dirección del PSOE de Andalucía.

Para justificarse, el secretario de Organización del PSOE andaluz, Juan Cornejo, aseguró que para aplicar la norma del 3 por ciento de avales era preciso disponer de un nuevo reglamento, aprobado por el Comité Federal, que desarrolle las novedades introducidas en el último Congreso. Ya que en su opinión, lo contrario equivaldría a cambiar las normas en mitad del partido. Y se quedó tan pancho.

Pero más llamativas aún han sido las declaraciones realizadas hoy por Susana Díaz en las que dijo, para defender la cifra del 20 por ciento en los congresos provinciales, que así el proceso “tendrá más garantías”. Es para hacérselo mirar.

En medio de este cotarro, levantó la voz el expresidente de la Diputación de Málaga y exsecretario general del PSOE de Málaga, Juan Fraile, muy crítico con Díaz y Miguel Ángel Heredia para asegurar que “ahora no hay que preocuparse. Habría que haberlo hecho en el 39 Congreso rompiendo estatutariamente con la situación anterior”.

Por la misma posición se decantaba Enrique Linde, histórico dirigente del PSOE, al afirmar que “un líder prefiere legitimarse por el voto de la militancia, en vez de buscar la posible falta de avales de los otros candidatos”.

A estas alturas de la contienda, desconozco las razones por las que el Congreso Federal dejó abierta la posibilidad de favorecer a Su Susanísima, o quizá se trató de un error en la planificación del nuevo modelo de partido, sustentado en la voluntad de la militancia. Lo cierto es, sea por lo que sea, que Pedro Sánchez ha resbalado en Andalucía, desde donde sufrirá sus consecuencias.

Por lo que habrá que esforzarse en que salgan adelante las candidaturas fetén, por estar inmersas en los nuevos tiempos que corren en el socialismo español. Estás son, en Granada, Chema Rueda; Teba Roldán, en Córdoba; Antonio López, en Almería; en Málaga, Rafael Fuentes; Eva Patricia, en Sevilla; Valeriano Bermúdez, en Jaén; Jesús Ruiz, en Cádiz y José Martín Gómez, en Huelva. Las espadas están en alto.

domingo, 30 de julio de 2017

Los malabares del susanismo

El XIII Congreso del PSOE de Andalucía ha servido, sobre todo, para demostrar dos cosas, que el imperio del susanismo se asienta sobre pies de barro y que Susana Díaz no ha terminado de digerir su inesperada derrota en las primarias celebradas a nivel federal en el pasado mes de mayo, para lo que ha recurrido al juego de malabares.

Respecto al primer aspecto, habría que destacar que, a pesar de que la imagen que se ha querido ofrecer de un apoyo aplastante, a la búlgara, de la militancia hacia la presidenta de la Junta de Andalucía en el Congreso regional, con una presencia de 481 delegados oficialistas, frente a los 31 sanchistas, la realidad indica que Susana Díaz no tiene el apoyo mayoritario de los militantes andaluces.
Cornejo, Díaz y Jiménez visitando la sede del Congreso.
Para ello sólo hay que observar el respaldo recibido en los avales de las primarias express andaluzas, que no se llegaron a celebrar por existir nada más que un candidato. Susana Díaz sólo obtuvo el apoyo del 50 por ciento del conjunto de la militancia andaluza, ya que entre los 45.849 militantes del PSOE-A y los 2.650 miembros de Juventudes Socialistas, que arroja una cifra de cerca de 49.000 personas, no llegó a sumar los 25.000 avales.

Lo que también refleja que el supuesto poderío del susanismo se asienta sobre unos  pies de barro que se basa en el clientelismo político. Las estimaciones sitúan en cerca de 30.000 personas las que componen la red clientelar del PSOE-A, entre cargos orgánicos, Junta de Andalucía, diputaciones, ayuntamientos y, las decenas de empresas públicas vinculadas o dependientes del Ejecutivo andaluz. Hacer trilerismo con los números no esconde los hechos, según ponía de relieve en Twitter una veterana militante socialista, adscrita al sanchismo.

Luego está la segunda cuestión, la puesta en escena del malabarismo político, que lleva implícito intentar burlar las resoluciones del 39 Congreso Federal pero sin expresarlo abiertamente o, en términos taurinos, utilizando la media verónica. Para esto es menester condimentarlo todo con una gran dosis de populismo y una no menor proporción de un nacionalismo trasnochado.

En este sentido, el mejor ejemplo de lo que aquí se expone, ha sido el debate sobre la plurinacionalidad, que ya aprobó el Congreso Federal, por lo que es una resolución soberana de obligado cumplimiento, diga lo que diga el histórico José Caballos, que señaló durante el debate de este pasado fin de semana "ni un paso atrás. No vamos a bajarnos del palo mayor del 28-F lo diga quién lo diga y cuando lo diga".

A pesar de que Susana Díaz prometió lealtad a Pedro Sánchez en nombre de toda la militancia andaluza, durante la clausura del Congreso Regional, la realidad revela que la cosa es bien distinta. El susanismo no ha apostado por la integración, quizá más bien por la confrontación. De ahí que haya conservado el núcleo duro de su ejecutiva, a pesar de los cambios introducidos.

De ahí que el sanchista José Antonio Pérez Tapias criticara con dureza, en las redes sociales, el hecho de que el Congreso andaluz aprobara con el 94,80 por ciento la gestión de la dirección regional, que según sus palabras “conllevó una conspiración para derrocar al secretario general del PSOE. Para añadir después, “quien quitó de en medio al secretario general viene ahora a decir con que no se deben arrancar páginas...  retropopulismo!”.

Una gestión que es calificada de inexistente por amplios sectores de la propia sociedad andaluza y que quizá sea la razón de que no se haya hecho público el resultado de la EGOPA, similar a la encuesta del CIS para Andalucía, que no traería buenos augurios para los socialistas andaluces.

Otra razón que augura que la confrontación con Ferraz no ha terminado puede ser otra de las decisiones adoptadas en el Congreso del PSOE-A, que fija el aval del 20% del censo para los aspirantes a participar en primarias para elegir a los secretarios generales en los congresos provinciales que se celebrarán el próximo mes de octubre, frente a la aspiración de los sanchistas de que se rebajase al 3 por ciento aplicando lo establecido en el último Congreso Federal.

jueves, 25 de mayo de 2017

Un Congreso a medida de Pedro Sánchez

Cuando la noche del domingo día 21 de mayo se proclamaba en Ferraz la arrolladora victoria de Pedro Sánchez como nuevo secretario general del PSOE, respaldado por los votos de 74.805 militantes (el 50,26 por ciento de los votos válidos emitidos) se cumplía el sueño de la mayoría de la militancia, el triunfo de la ilusión de la izquierda. Una corriente emocional  canalizada en torno a Pedro Sánchez, una auténtica primavera socialista, lo que de hecho es ya la primera victoria para el PSOE.

Pedro Sánchez anuncia su victoria en las 'primarias'.
Tras la conmoción inicial de parte los derrotados, que no parecían ser capaces de asumir lo sucedido. Con el paso de los días se han percatado  de que ante la contundencia de los datos no hay más salida que ponerse detrás del nuevo secretario general  y participar en esta revolución de mayo para tratar de obtener uno de los principales objetivos de Pedro Sánchez. Aspirar a reconquistar a  millones de ciudadanos progresistas para el PSOE y convertir esta fuerza, otra vez, en la opción ganadora de la izquierda.

Se podrían reseñar aquí miles y miles de sensaciones, anécdotas, problemas y sinsabores vividos durante los últimos nueve meses en el seno de la centenaria organización. Pero en política también mandan los tiempos y ahora el PSOE se debe volcar de lleno en la organización de su 39 Congreso Federal a celebrar en Madrid los días 16, 17 y 18 de junio, con una asistencia estimada de cerca de 1.000 delegados.

Y aquí está, realmente la clave del futuro del PSOE. Se trata de poner en marcha el proyecto político liderado por Sánchez, que consta de 245 propuestas y al que, durante estos meses, se han presentado cerca de 100.000 sugerencias.

Pedro Sánchez necesita un Congreso que dé luz verde al proyecto político que con tanta pasión ha defendido por todos los rincones de la geografía española, un Congreso hecho a su medida, que no ponga piedras en el camino de su nueva ejecutiva federal, sino todo lo contario, que concite mayorías en torno a las propuestas triunfadores en las primarias.

No voy a pecar de ingenuo, algunos seguirán cavilando sobre la manera de conservar los rancios usos y costumbres que llevaron al PSOE al declive electoral. Pero tengo la sensación de que el movimiento liderado por Pedro Sánchez ha puesto en evidencia que sólo existe un camino, el de la participación y la unidad y la nueva socialdemocracia para terminar con el Gobierno de la derecha y la corrupción sistémica de los populares.

Por esta razón, pocas horas después de la proclamación de Sánchez, desde la Federación Socialista Asturiana se realizaba la propuesta para que los compromisarios que vayan al Congreso Federal reflejen de una forma proporcional los resultados de las primarias, al entender que es la mejor manera de empezar a trabajar todos juntos.

Con el paso de los días esta propuesta se ha ido generalizando en todas las federaciones socialistas y se está aplicando en la mayoría de los casos. Incluso en territorios tan destacados del susanismo, como la provincia de Jaén, en donde el secretario general, Francisco Reyes, se ha mostrado firme partidario de la fórmula.

Lo mismo está sucediendo en buena parte de las agrupaciones de Málaga y Granada. La respuesta la tendremos durante el próximo fin de semana  tras la celebración de los ‘congresilllos’ provinciales. Según el reglamento del Congreso Federal a cada territorio le corresponde un delegado por cada 180 militantes y uno adicional por cada fracción superior a 90. En caso de que se presenten listas separadas, la que gane obtiene la mitad más uno de los delegados, mientras que la segunda lista solo obtiene representación si supera el 20% de los votos.

Sólo con la Aritmética en la mano las cuentas le salen a Pedro Sánchez, que también se guarda en la manga la renovación de los barones territoriales. Aunque esa cuestión no toca ahora mismo.

lunes, 15 de mayo de 2017

La suerte está echada en el PSOE

Una vez finalizado el bronco debate entre los tres candidatos que aspiran a liderar, mediante elecciones primarias,  al Partido Socialista (PSOE) el próximo domingo 21 de mayo, la única conclusión cierta es que la suerte está echada,  alea jacta est, frase que Suetonio atribuyó a Julio César  en el momento de cruzar el Rubicón.

Lo que algunos presumían como un contraste de ideas de guante blanco se convirtió, desde el minuto uno, en un duelo a calzón quitado, es decir, en un auténtico debate al que no estamos acostumbrados a asistir por estos lares.

El debate se presumía de guante blanco, pero no fue así.
Susana Díaz ha tratado por todos los medios a su alcance, incluidos ataques personales, inexactitudes y medias verdades, de despojarse del mayor lastre que hasta la fecha presenta su candidatura, que no es otro, además de la inexistencia de proyecto,  que el ser considerada como la representante de la derechona y de ser la principal inspiradora de optar por la abstención a Mariano Rajoy.

Lo intentó, pero no le salió bien la jugada a la vista de los sondeos de urgencia que desde que se cerró el debate han realizado diversos medios de comunicación, entre ellos La Vanguardia o El Huffington Post, que apuntaba a Pedro Sánchez como el gran vencedor, con más del 70 por ciento de los votos emitidos, frente a un casi 16 por ciento de los que consideran a Susana Díaz como triunfadora y el 9 por ciento que atribuye a Patxi López la victoria. Como dejaba claro en la red social Twitter el profesor Pedro Rodado, “Susana se creía que era Curro Romero pero en el «ruedo» ha quedado peor que Cagancho. Mantazos y pinchazos en hueso”. Una muy gráfica imagen de lo acontecido.

Patxi López, que en más de un momento se vio crecido, intentó jugar, otra vez, a su discurso de la unidad del día después, que a todas luces no parece satisfacer a ninguna de las dos partes, o modelos, realmente en litigio. En mi opinión, el exlendakari  realizó demasiados guiños a Susana Díaz y en algunos momentos, llegó a utilizar su mismo lenguaje. Eso de coser y bordar.

El debate no resultó demasiado constructivo.

Por último, Pedro Sánchez, que en algún momento del debate produjo la impresión de encontrarse apabullado por los continuos ataques de sus dos oponentes, salió siempre airoso de la situación y utilizó con eficacia el arma que más duele a Susana Díaz la abstención gratuita ante el  Gobierno del PP y su petición de dimisión de Rajoy.

Pero Sánchez, que llevaba bien preparada su intervención, aportó documentos y datos que han desarmado buena parte de los argumentos de los otros contendientes y ha hecho valer el principal patrimonio de su candidatura, la defensa de la voz de la militancia frente a los intentos de imposición del aparato del PSOE.

En definitiva, un encuentro poco constructivo, que no influirá de manera decisiva en la voluntad de los 187.949 afiliados que tienen derecho a voto el 21 de mayo, a pesar de que no es nada desdeñable el número de 55.098 militantes que no participaron en el proceso de recogida de avales. En este sentido, señalar que la opción de este importante 30 por ciento de militantes, podría seguir estando en la no participación en el proceso electoral interno del PSOE. O, al menos, así me lo aseguraba hace pocas fechas un veterano e influyente dirigente socialista, que señalaba que sólo acudiría a votar si alguien le tocaba a última hora los cataplines con alguna salida de pata de banco.

A la espera del escrutinio del próximo domingo hay que contemplar una serie de hechos probados y ciertos. Desde que el 28 de enero Pedro Sánchez anunciase en Dos Hermanas (Sevilla) su intención de concurrir a las primarias, se ha producido un hecho revolucionario en la Historia del PSOE. El exsecretario general ha concitado un inmenso movimiento en torno a su liderazgo, de ilusión y esperanza, que no se conocía en España desde octubre de 1982.


Este movimiento único, contrastado por el campanazo dado mediante la recogida de avales, ha contado en su contra con la gran mayoría de los poderes clásicos establecidos y con la poca parcialidad de la propia Gestora del PSOE. Por lo que el éxito de Pedro Sánchez supondría pasar página, no sólo en el PSOE, sino también en el conjunto de la política de España.

Para los que no pudieron ver el debate, aquí está el enlace a Youtube:


jueves, 4 de mayo de 2017

La campanada de Pedro Sánchez

Susana Díaz se venía paseando en los últimos días, con su característica sonrisa burlona, por la Feria de Sevilla diciendo a todo el que la quería oír que iba a arrasar con los avales que deberían respaldar su candidatura en las elecciones primarias para la secretaría general del Partido Socialista (PSOE).

Pero llegado el día de la entrega de los citados avales, jueves 4 de mayo, la sonrisa de la baronesa del Sur se le debió quedar petrificada. Sí, obtuvo un alto porcentaje de respaldo de sus compañeros, 63.482 avales, pero su más directo oponente, Pedro Sánchez, fue el que dio la auténtica campana al conseguir 57.369 avales, exactamente 6.113 menos que Su Susanísima, lo que en la práctica supone un empate técnico, si tenemos en cuenta que Díaz contaba con el descarado apoyo de todo el aparato del PSOE y las no disimuladas bendiciones de la Gestora de Ferraz. Sánchez demostró que tiene en su haber el inestimable e indiscutible apoyo de la mayoría de la militancia que le han avalado libremente, sin presiones y sin coacciones. El tercer candidato, Patxi López, obtuvo 12.000 avales, cifra que justificaron desde su equipo diciendo que se trataba de un mero trámite.

Entrega de avales de Pedro Sánchez en la sede de Ferraz (Madrid).

Aunque a la hora de escribir estas líneas los datos conocidos son todavía provisionales, es de destacar la alta participación en el proceso primarias, 132.851 militantes han tomado parte en el mismo, de un censo total de 187.949 afiliados, lo que supone una cifra superior al 70 por ciento. Aunque de cara a las votaciones del 21 de mayo, secretas y en urna, no es nada desdeñable el número de 55.098 militantes que se han abstenido, por ahora, de participar.

Al parecer, siguiendo una estrategia predeterminada, los susanistas no han ofrecido datos desglosados por provincias, ni por comunidades autónomas de los avales recibidos. Aunque sí se han podido obtener algunos de ellos a través de diversos medios de comunicación de carácter local y regional.

Así, Pedro Sánchez se habría impuesto en Asturias, el supuesto feudo de Javier Fernández, presidente de la Gestora, con 3.200 avales, frente a los 2.400 de Díaz y los 250 de López. También el exsecretario general habría vencido en Galicia con 3.816 avales, frente a los cerca de 2.000 de Díaz y los 1.000 de Patxi López. En Baleares, los avales se reparten 976 para Pedro Sánchez, 450 Patxi López y 350 para Díaz.

En Cataluña no se conocen los resultados obtenidos por Susana Díaz, aunque Pedro Sánchez se habría hecho con 6.058 avales del total de un censo de 14.322 militantes. 500 habrían ido a parar a López. En la Comunidad Valenciana, Sánchez habría obtenido 8.100 avales frente a los 5.300 de Susana Díaz y los 1.000 que se atribuyen a Patxi López, lo que supone un auténtico mazazo para las pretensiones de Ximo Puig.

Siempre según los resultados provisionales, Pedro Sánchez también se habría impuesto en Cantabria con 1.467 avales, que supone más de la mitad del total del censo que cuenta con 2.871 afiliados, en Canarias donde conseguiría algo más de 2.700 avales,  frente a los 1.700 de Susana Díaz y cerca de los 1.000 de Patxi López. Sánchez también habría obtenido la victoria en Ceuta y Melilla.

Hasta el momento, siempre según los datos provisionales, facilitados desde el entorno de Pedro Sánchez su número de avales a nivel estatal sería el siguiente:

Andalucía: 8.818
Aragón: 1.905
Asturias: 3.100
Baleares: 935
Canarias: 2.263
Cantabria: 1.457
CLM: 4.156
CyL: 3.695
Cataluña: 6.058
Comunidad Valenciana: 8.105
Extremadura: 2.721
Galicia: 3.816
La Rioja: 393
Madrid: 4.092
Murcia: 1.822
Navarra: 763
País Vasco: 1.044
Ceuta: 31
Melilla: 160
Individuales Ferraz: 2001
Oficina no territorializada: 34


Total: 57.369

La candidatura de Susana Díaz acaba de hacer públicos sus avales que reproducimos a continuación:

Ya cerca de la medianoche se conoce que Pedro Sánchez gana en avales a Susana Díaz en 11 de las 17 federaciones del PSOE. Ver gráfico adjunto:


La Comisión Federal de Ética y Garantías del PSOE ha firmado en la tarde el viernes día 5 de mayo  el acta de la proclamación provisional de candidaturas:




domingo, 23 de abril de 2017

Presiones y miedo en las primarias del PSOE

El periodo de elecciones primarias que se vive en el seno del Partido Socialista (PSOE) no sólo está marcado por la ilusión, la alegría o la esperanza por un cambio radical en el seno de la centenaria organización que fundase Pablo Iglesias Posse, sino también por la presencia de presiones y miedo, armas con las que el aparato intenta que el citado proceso electoral no se celebre en condiciones totalmente democráticas.

El Confidencial Andaluz publicaba el pasado sábado 22 de abril el relato en primera persona de una militante del Almería, Conchi Ruiz Alonso, sobre las dificultades encontradas para avalar a Pedro Sánchez, bajo el título “El día que avalé a Pedro Sánchez en Almería”. La historia ahí narrada es sólo un botón de muestra de lo que se está viviendo en el PSOE, pero sobre todo en el PSOE de Andalucía, donde la baronesa del Sur, Susana Díaz, utiliza todos los medios a su alcance para imponerse sobre el resto de los candidatos.

Constitución del grupo de apoyo a Pedro Sánchez en Antequera (Málaga).
Los susanistas pretenden dar un primer gran golpe de efecto presentando el 4 de mayo muchos más avales que los otros contendientes. Para ello han movilizado a los aparatos provinciales, que en el caso de Andalucía, controlan el conjunto de las ocho provincias de la comunidad autónoma. Alcaldes, concejales, cargos de la Junta de Andalucía y cientos de militantes están recibiendo llamadas telefónicas indicándoles la conveniencia de avalar a Susana Díaz. Algunos de los recados los realiza personalmente la candidata Díaz.

Recorriendo la geografía andaluza se puede palpar el miedo que se ha apoderado de una parte de la organización. Alcaldes que piden a sus compañeros que avalen a Susana Díaz, y que luego, cuando llegue el 21 de mayo, voten por quien les venga en gana. El voto es secreto y en urna. Un militante, un voto. Puede que entonces salga a flote el olor del puchero que se intenta cocinar, cuando el número de avales no coincida con el sentido de los votos emitidos.

Las presiones han llevado a expresar a algún regidor de la provincia de Málaga su temor a que su municipio pueda caer en desgracia sino se avala a Susana Díaz de forma mayoritaria. “Podemos llegar a perder numerosas subvenciones”, explicaba el citado alcalde, que pedía a los suyos “votar lo que queráis, pero, por favor, no os mováis”.

Está más claro que el agua que en Andalucía, no es fácil estar en frente de las huestes de Su Susanísima. Otro ejemplo, está en Cártama (Málaga), donde su alcalde Jorge Gallardo, declarado pedrista, está viendo como  los fieles Heredia y Conejo están haciendo lo imposible para derribarlo de la secretaría general del PSOE local. Tampoco es fácil tener que enfrentarse al acoso de los susanistas, muchos estómagos agradecidos, que van puerta a puerta, censo en mano, pidiendo el aval para Susana Díaz, como, por ejemplo  está ocurriendo en Antequera (Málaga).

Pero el movimiento de los críticos, que luchan con fuerza por el proyecto que encabeza Pedro Sánchez, no parece amilanarse ante las múltiples presiones, que lógicamente hacen más mella en las poblaciones con menor número de habitantes.  En Málaga se configuró una Plataforma de Apoyo a Pedro Sánchez, que a su vez ha constituido cerca de 40 grupos de apoyo en distintas localidades de la provincia, sobre todo en las más importantes.

Desde este frente, consta que se va haciendo un buen trabajo en la recogida de avales. En fuentes de la citada Plataforma no se quiere desvelar cuál es el objetivo, pero ya existe constancia de que, a pesar de todo, Sánchez suma cada jornada más avales. Así son los casos, contrastados, de la Serranía de Ronda, de las comarcas de Antequera o de la Axarquía, o de algunos municipios, como Archidona, donde los sanchistas ganan en avales a Susana Díaz.

En cualquier caso, a las doce horas del próximo 4 de mayo, los aspirantes a la secretaría general mostrarán sus poderes, que en realidad sólo significa que podrán, o no, ser designados candidatos de forma oficial. Luego, del 9 al 20 de mayo se desarrollará la campaña, con debate incluido, y será el día 21 cuando, de verdad, se conocerá cuál es la voluntad de la mayoría de la militancia. Todos esperan juego limpio y las miradas estarán más atentas que nunca ante cualquier incidencia.