jueves, 9 de marzo de 2017

De la Torre hace la pirula a Bendodo

El alcalde de Málaga, el popular Francisco de la Torre, le acaba de hacer la pirula a su compañero de Corporación, el presidente de los populares malagueños y además presidente de la Diputación Provincial, Elías Bendodo. La jugarreta ha consistido en que Bendodo, tras postularse, casi veladamente, para suceder al alcalde, una vez que el regidor hubiese mostrado su decisión de no volver a concurrir en 2019 para encabezar la candidatura del PP, se ha quedado de piedra tras conocer la salida por peteneras de De la Torre, que ha anunciado a bombo y platillo que “meditará” si vuelve a presentarse a las elecciones municipales.

Cuando se convoquen los próximos comicios municipales, De la Torre estará cerca de cumplir los 77 años y llevaría 19 al frente de la Alcaldía. Una situación que sobrepasa la simple anécdota si se tiene en cuenta que la primera autoridad de la capital de la Costa del Sol dirige la ciudad más grande de España de las que gobierna el PP tras las elecciones del 24 de mayo de 2015, aunque en esa ocasión, después de gozar de sobradas mayorías absolutas, necesitó del concurso de Ciudadanos para hacerse con el bastón de mando. Tras la pérdida por parte de los populares de importantes alcaldías como Madrid, Valencia, Sevilla o Barcelona, la de Málaga pasó a ser no únicamente el mayor espejo municipal del PP en Andalucía, sino también en el mapa político local de España.

De la Torre y Bendodo.

Pero esta historia tiene más mandanga de lo que parece a primera vista. Desde el año 2014 la prensa local ha venido especulando con la sucesión de Francisco De la Torre y han sido muchos los delfines que se le han adjudicado, que además siempre han desaparecido del mapa como si estuvieran sometidos a una auténtica maldición. Fue el caso del concejal de Urbanismo Manuel Díaz, al que se relacionó con el llamado ‘caso Piscinas’, que el juez archivó al entender que no existía cohecho. Pero su implicación llevó al regidor a no incluirlo en las listas del PP.

También se puede citar a la exconcejala Carolina España, auténtica sombra y gran valedora de De la Torre, quien de la noche a la mañana saltó a la política nacional, ahora es diputada al Congreso, entre la sorpresa de todos y sin que mediara ninguna explicación razonable. También está, entre otros, el caso de Damián Caneda, que según las crónicas de entonces pegó un portazo y renunció a su acta municipal tras comprobar que no sería el candidato a la Alcaldía.

Ahora vivimos un episodio similar con Elías Bendodo, señalado por casi todos como el sucesor natural de De la Torre. Un hombre muy ligado a Juan Manuel Moreno Bonilla, bien relacionado con Génova y que él mismo dice mantener una estrecha relación de colaboración con el veterano alcalde malagueño.

Todo empezó el pasado mes de diciembre cuando la esposa del regidor, Rosa Francia, en declaraciones a COPE Málaga señaló “A mí me ha dicho claramente que no tiene ninguna intención de presentarse”. Para a renglón seguido, añadir “no digo que no vaya a repetir, digo que a mí me ha reconocido que en sus proyectos no está repetir”. Unas declaraciones que sentaron más que mal a Francisco de la Torre.

Aunque a partir de ese momento, Elías Bendodo incrementó de manera notable su agenda de actos públicos junto al alcalde, con el que viene apareciendo en numerosas actos. Hasta que el pasado día 6 de marzo, en una entrevista realizada por un panel de periodistas en la Cadena SER el presidente provincial del Partido Popular y de la Diputación de Málaga, Elías Bendodo, fue más lejos de lo habitual sobre su futuro político y afirmó estar “convencido” de que contaba con "el aval" de Francisco de la Torre en caso de postularse finalmente como candidato a la alcaldía de Málaga para las elecciones municipales de 2019, al igual que De la Torre, dijo, también cuenta con su aval. Un aval, el del regidor, que Bendodo consideró "imprescindible" para la persona que vaya a encabezar la candidatura a las municipales, porque la mejor campaña será, afirmó, la de “poner en valor la gestión de De la Torre y tiene que ser en sintonía con él”.

Además, Bendodo dejó claro que estaba a disposición de lo que decida el partido y los militantes y se cerró otras puertas, como repetir en la Diputación o marcharse a la política regional. El líder del PP malagueño dejó también claro que tenía la "certeza" de que De la Torre no volvería a presentarse a las municipales, una posibilidad que consideró totalmente cerrada, e insistió en que tiene que ser el regidor el que decidiese si abandona antes, o después, la Alcaldía para facilitar el relevo.

Aunque al día siguiente, a pesar de las reiteradas preguntas a De la Torre de los periodistas, sobre si Bendodo contaba con ese aval, el regidor no quiso pronunciar esas palabras y se limitó a decir que no le correspondía a él poner al candidato. “No soy quién para designar quien deba ser alcalde en un futuro”, dijo De la Torre, al tiempo que insistió en que se mantendría los cuatro años de su mandato al frente del Ayuntamiento de Málaga.

Y como se veía venir, entre los que conocemos de hace años al alcalde De la Torre, el jueves día 9, pegaba el zapatazo diciendo que “meditará” si vuelve a presentarse a las elecciones municipales de 2019, poniendo de justificación que muchos malagueños se lo habían pedido. “Yo he dicho lo que he dicho hasta ahora, es verdad que mucha gente me ha dicho que lo vuelva a pensar, que lo medite y yo lo meditaré, pero hasta ahora, lo que he dicho es lo que vale”.


En definitiva, la sucesión de Francisco dela Torre sigue en el aire, Elías Bendodo ha quedado en evidencia y el Partido Popular, en Málaga, Andalucía y en España tiene un problema, que conociendo el escenario y a sus actores no será moco de pavo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario