lunes, 15 de mayo de 2017

La suerte está echada en el PSOE

Una vez finalizado el bronco debate entre los tres candidatos que aspiran a liderar, mediante elecciones primarias,  al Partido Socialista (PSOE) el próximo domingo 21 de mayo, la única conclusión cierta es que la suerte está echada,  alea jacta est, frase que Suetonio atribuyó a Julio César  en el momento de cruzar el Rubicón.

Lo que algunos presumían como un contraste de ideas de guante blanco se convirtió, desde el minuto uno, en un duelo a calzón quitado, es decir, en un auténtico debate al que no estamos acostumbrados a asistir por estos lares.

El debate se presumía de guante blanco, pero no fue así.
Susana Díaz ha tratado por todos los medios a su alcance, incluidos ataques personales, inexactitudes y medias verdades, de despojarse del mayor lastre que hasta la fecha presenta su candidatura, que no es otro, además de la inexistencia de proyecto,  que el ser considerada como la representante de la derechona y de ser la principal inspiradora de optar por la abstención a Mariano Rajoy.

Lo intentó, pero no le salió bien la jugada a la vista de los sondeos de urgencia que desde que se cerró el debate han realizado diversos medios de comunicación, entre ellos La Vanguardia o El Huffington Post, que apuntaba a Pedro Sánchez como el gran vencedor, con más del 70 por ciento de los votos emitidos, frente a un casi 16 por ciento de los que consideran a Susana Díaz como triunfadora y el 9 por ciento que atribuye a Patxi López la victoria. Como dejaba claro en la red social Twitter el profesor Pedro Rodado, “Susana se creía que era Curro Romero pero en el «ruedo» ha quedado peor que Cagancho. Mantazos y pinchazos en hueso”. Una muy gráfica imagen de lo acontecido.

Patxi López, que en más de un momento se vio crecido, intentó jugar, otra vez, a su discurso de la unidad del día después, que a todas luces no parece satisfacer a ninguna de las dos partes, o modelos, realmente en litigio. En mi opinión, el exlendakari  realizó demasiados guiños a Susana Díaz y en algunos momentos, llegó a utilizar su mismo lenguaje. Eso de coser y bordar.

El debate no resultó demasiado constructivo.

Por último, Pedro Sánchez, que en algún momento del debate produjo la impresión de encontrarse apabullado por los continuos ataques de sus dos oponentes, salió siempre airoso de la situación y utilizó con eficacia el arma que más duele a Susana Díaz la abstención gratuita ante el  Gobierno del PP y su petición de dimisión de Rajoy.

Pero Sánchez, que llevaba bien preparada su intervención, aportó documentos y datos que han desarmado buena parte de los argumentos de los otros contendientes y ha hecho valer el principal patrimonio de su candidatura, la defensa de la voz de la militancia frente a los intentos de imposición del aparato del PSOE.

En definitiva, un encuentro poco constructivo, que no influirá de manera decisiva en la voluntad de los 187.949 afiliados que tienen derecho a voto el 21 de mayo, a pesar de que no es nada desdeñable el número de 55.098 militantes que no participaron en el proceso de recogida de avales. En este sentido, señalar que la opción de este importante 30 por ciento de militantes, podría seguir estando en la no participación en el proceso electoral interno del PSOE. O, al menos, así me lo aseguraba hace pocas fechas un veterano e influyente dirigente socialista, que señalaba que sólo acudiría a votar si alguien le tocaba a última hora los cataplines con alguna salida de pata de banco.

A la espera del escrutinio del próximo domingo hay que contemplar una serie de hechos probados y ciertos. Desde que el 28 de enero Pedro Sánchez anunciase en Dos Hermanas (Sevilla) su intención de concurrir a las primarias, se ha producido un hecho revolucionario en la Historia del PSOE. El exsecretario general ha concitado un inmenso movimiento en torno a su liderazgo, de ilusión y esperanza, que no se conocía en España desde octubre de 1982.


Este movimiento único, contrastado por el campanazo dado mediante la recogida de avales, ha contado en su contra con la gran mayoría de los poderes clásicos establecidos y con la poca parcialidad de la propia Gestora del PSOE. Por lo que el éxito de Pedro Sánchez supondría pasar página, no sólo en el PSOE, sino también en el conjunto de la política de España.

Para los que no pudieron ver el debate, aquí está el enlace a Youtube: