jueves, 25 de mayo de 2017

Un Congreso a medida de Pedro Sánchez

Cuando la noche del domingo día 21 de mayo se proclamaba en Ferraz la arrolladora victoria de Pedro Sánchez como nuevo secretario general del PSOE, respaldado por los votos de 74.805 militantes (el 50,26 por ciento de los votos válidos emitidos) se cumplía el sueño de la mayoría de la militancia, el triunfo de la ilusión de la izquierda. Una corriente emocional  canalizada en torno a Pedro Sánchez, una auténtica primavera socialista, lo que de hecho es ya la primera victoria para el PSOE.

Pedro Sánchez anuncia su victoria en las 'primarias'.
Tras la conmoción inicial de parte los derrotados, que no parecían ser capaces de asumir lo sucedido. Con el paso de los días se han percatado  de que ante la contundencia de los datos no hay más salida que ponerse detrás del nuevo secretario general  y participar en esta revolución de mayo para tratar de obtener uno de los principales objetivos de Pedro Sánchez. Aspirar a reconquistar a  millones de ciudadanos progresistas para el PSOE y convertir esta fuerza, otra vez, en la opción ganadora de la izquierda.

Se podrían reseñar aquí miles y miles de sensaciones, anécdotas, problemas y sinsabores vividos durante los últimos nueve meses en el seno de la centenaria organización. Pero en política también mandan los tiempos y ahora el PSOE se debe volcar de lleno en la organización de su 39 Congreso Federal a celebrar en Madrid los días 16, 17 y 18 de junio, con una asistencia estimada de cerca de 1.000 delegados.

Y aquí está, realmente la clave del futuro del PSOE. Se trata de poner en marcha el proyecto político liderado por Sánchez, que consta de 245 propuestas y al que, durante estos meses, se han presentado cerca de 100.000 sugerencias.

Pedro Sánchez necesita un Congreso que dé luz verde al proyecto político que con tanta pasión ha defendido por todos los rincones de la geografía española, un Congreso hecho a su medida, que no ponga piedras en el camino de su nueva ejecutiva federal, sino todo lo contario, que concite mayorías en torno a las propuestas triunfadores en las primarias.

No voy a pecar de ingenuo, algunos seguirán cavilando sobre la manera de conservar los rancios usos y costumbres que llevaron al PSOE al declive electoral. Pero tengo la sensación de que el movimiento liderado por Pedro Sánchez ha puesto en evidencia que sólo existe un camino, el de la participación y la unidad y la nueva socialdemocracia para terminar con el Gobierno de la derecha y la corrupción sistémica de los populares.

Por esta razón, pocas horas después de la proclamación de Sánchez, desde la Federación Socialista Asturiana se realizaba la propuesta para que los compromisarios que vayan al Congreso Federal reflejen de una forma proporcional los resultados de las primarias, al entender que es la mejor manera de empezar a trabajar todos juntos.

Con el paso de los días esta propuesta se ha ido generalizando en todas las federaciones socialistas y se está aplicando en la mayoría de los casos. Incluso en territorios tan destacados del susanismo, como la provincia de Jaén, en donde el secretario general, Francisco Reyes, se ha mostrado firme partidario de la fórmula.

Lo mismo está sucediendo en buena parte de las agrupaciones de Málaga y Granada. La respuesta la tendremos durante el próximo fin de semana  tras la celebración de los ‘congresilllos’ provinciales. Según el reglamento del Congreso Federal a cada territorio le corresponde un delegado por cada 180 militantes y uno adicional por cada fracción superior a 90. En caso de que se presenten listas separadas, la que gane obtiene la mitad más uno de los delegados, mientras que la segunda lista solo obtiene representación si supera el 20% de los votos.

Sólo con la Aritmética en la mano las cuentas le salen a Pedro Sánchez, que también se guarda en la manga la renovación de los barones territoriales. Aunque esa cuestión no toca ahora mismo.