lunes, 17 de julio de 2017

El PSOE precisa ahondar en su renovación

Las primarias celebradas por el PSOE el pasado fin de semana en cuatro federaciones regionales de la citada organización, Comunidad Valenciana, Extremadura, La Rioja y Cantabria, más la celebración del Congreso de los socialistas en Castilla-León, donde no se precisó de elecciones internas, ha puesto de manifestó, entre otras muchas cosas, que el Partido Socialista precisa ahondar en la renovación emprendida en el último Congreso Federal.

Pedro Sánchez.
Más concretamente, profundizar en el modelo de partido impulsado por Pedro Sánchez, con el apoyo mayoritario de las bases, y que apuesta por delimitar claramente el ámbito institucional del orgánico.
Las primarias del fin de semana han puesto de relieve un dato que ya se sospechaba de su existencia. Tanto en Valencia, como Extremadura, al igual que en Andalucía, los citados ámbitos están íntimamente ligados y de ahí el resultado de las elecciones internas, donde los intereses personales priman, en la mayoría de los casos, sobre los generales y los de la propia organización.

No es cuestión de poner en entredicho la clara victoria de Ximo Puig o de Guillermo Fernández Vara, en Valencia o Extremadura, sino de constatar que en otras comunidades, como Cantabria, La Rioja o Castilla-León, o como veremos en los procesos que quedan por celebrar en otras federaciones, donde no se tiene todo el poder institucional, los resultados son diferentes.

Esta reflexión tiene como objetivo hacer ver que este auténtico problema puede ser un grave obstáculo para conseguir el gran objetivo de recuperar el Gobierno de España, además del poder generalizado a nivel autonómico y municipal. Si hay que recuperar todo el voto progresista perdido, hay que contar con la mayoría de los ciudadanos que tienen su corazón a la izquierda y no sólo con los procedentes del clientelismo o de los estómagos agradecidos. Ahí está la gran asignatura pendiente del nuevo PSOE y del equipo de Pedro Sánchez.

En este sentido, no es nada desdeñable el mensaje de unidad lanzado por el secretario general del PSOE nada más conocerse el resultado de las primarias autonómicas. La militancia y los votantes del PSOE deben tener claro que no es hora ni de revanchismos, ni de venganzas.

Todo lo contrario. Es la hora de meter el hombro, y contemplar la posibilidad de vías de integración para salvar la situación en aquellos lugares donde, es una necedad negarlo, se mantiene la confrontación. Estoy convencido de que este camino exigirá muchos y duros sacrificios, pero recuerdo que el principal objetivo del nuevo PSOE es que sea un partido ganador de elecciones. De verdad y no solamente de boquilla. Se trata de ejecutar políticas progresistas que, por encima de todo, tengan como bandera el bienestar de todos los ciudadanos.

En los próximos días el Partido Socialista tiene la oportunidad de demostrar en Andalucía que esta senda es posible de poner en práctica. El pedrismo ha pedido en voz alta que se reconozca su cuota de poder en el seno del PSOE andaluz. Susana Díaz tiene la pelota en su tejado y puede demostrar que, de verdad, cuenta con todos. Es la hora de abandonar el sectarismo y de no seguir los pasos de Eduardo Madina, que permanece anclado en el pasado, cuando el domingo sólo felicitó a los suyos, vía Twitter, por su éxito en las primarias. Actuaciones como la referida no sirven para coser, sino sólo para rasgar.