domingo, 13 de agosto de 2017

La oscuridad volverá a Marbella

La moción de censura anunciada contra el Gobierno municipal de izquierda del Ayuntamiento de Marbella por la formación Opción Sampedreña (OSP),  hace presagiar una nueva etapa de oscurantismo en la perla de la Costa del Sol, que ya sufrió hasta hace dos años con la mayoría absoluta del Partido Popular (PP), a la que precedieron los años del despotismo del gilismo.
Escuchando los razonamientos de unos y de otros, se adivina que la OSP tiene escasos argumentos convincentes para dejar caer al Ejecutivo municipal que hasta ahora preside el socialista José Bernal, apoyado por Izquierda Unida (IU) y una versión local de Podemos, Costa del Sol Sí Puede (CSSP).
José Bernal, alcalde de Marbella.
Algunos de los que seguimos la política malagueña, tenemos la impresión que todo empezaba a funcionar medianamente bien. Aunque con los lógicos errores, existía un proyecto que comenzaba a dar sus frutos, y que había conseguido hacer cambiar de rumbo a una ciudad que el gobierno del PP, dirigido por María Ángeles Muñoz, que ahora aspira a volver a tomar el bastón de mando, había tornado en una ciudad gris y con una gestión plagada de claroscuros y bastante poca transparencia. No lo digo yo, lo señalan los índices de transparencia.
Aunque el palo que supone la presentación de la anunciada moción de censura seguro que tiene algunos responsables, por lo que no sería malo realizar alguna reflexión y obtener conclusiones que ayuden de cara al futuro.

En primer lugar, habría que preguntarse si el Partido Socialista (PSOE), encabezado en Málaga por Miguel Ángel Heredia, ha estado a la altura de las circunstancias y si ha prestado el apoyo suficiente al equipo de José Bernal. También cabe preguntarse si la Junta de Andalucía, encabezada por la también socialista Susana Díaz, ha cumplido sus compromisos con Marbella, o si la ciudad también ha sido víctima del evidente parón de la gestión que ha sufrido el Gobierno andaluz, debido a las aventuras políticas de su presidenta.

Además están los que quieren colgar el muerto a los responsables de Podemos en Marbella, de los que consta, que a su estilo, han trabajado por el proyecto de la izquierda. Lo mismo sucede en las filas de IU desde donde ven con auténtico horror el regreso de la derecha al Consistorio marbellí. Sus responsables han hablado con claridad diciendo que, “la política no es un vals en el que se pueda cambiar de pareja a mitad el baile”, y acusando a los independentistas de San Pedro de abrir la puerta de la ciudad y del Ayuntamiento al “neogilismo, la corrupción y los intereses particulares que han gobernado la ciudad en los últimos 25 años”.

Tampoco hay que descartar, en este lamentable proceso, la intervención de la mano negra de Javier Arenas, muy amigo de Muñoz y habitual de Marbella, al que algunos señalan como el instigador de la operación oscuridad. En este sentido, hay que destacar dos hechos. De un lado, el silencio del presidente provincial del PP, Elías Bendodo, ante el anuncio de la moción de censura. Y de otro, el mosqueo que se atribuye a la ministra Dolores de Cospedal, también veraneante marbellí e histórica enemiga de Arenas, que habría manifestado su oposición a una decisión que se habría tomado sin conocimiento de la superioridad.

Aunque el alcalde José Bernal no se lo crea, todavía existe la posibilidad de que la oscuridad no vuelva a reinar en Marbella. Es cuestión de poner empeño.

ULTIMA HORA: PP y OSP han registrado el lunes día 14 la moción de censura que se debatirá en el pleno extraordinario del Ayuntamiento de Marbella a celebrar el próximo 29 de agosto.

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