lunes, 8 de enero de 2018

La Operación Rivera está en marcha

Imagino que serán muchos los ciudadanos españoles que piensen que Mariano Rajoy, actual presidente del Gobierno, está más quemado que la pipa de un indio. Aunque esta idea no sería trascendente ya que la generalidad de las encuestas siguen señalando al Partido Popular (PP) como la fuerza más votada, a pesar de su incapacidad para resolver, por ejemplo la cuestión catalana, aplicar políticas económicas que no supongan el camino hacia la pobreza de buena parte de la población, o su empeño en recortar derechos y libertades y su ineficacia, junto a sus ministros, para afrontar los problemas cotidianos de la ciudadanía.

Pero lo más grave para Rajoy, es que ese mismo pensamiento está anidando en los llamados poderes fácticos, sobre todo económicos y financieros, que según todos los indicios, están convencidos de que el jefe del Ejecutivo ya no les sirve para seguir desarrollando sus nítidos intereses. Puede que las empresas del Ibex 35, una buena parte de los medios de comunicación y la derechona de toda la vida, hayan decidido que empiece cuanto antes su caída libre.

Albert Rivera.
Como alternativa a Mariano Rajoy ya habría sido ungido por los citados poderes fácticos el líder de Ciudadanos (Cs), Albert Rivera, que habría visto abrir ante sus ojos un gran horizonte de posibilidades, después del triunfo conseguido en las últimas elecciones autonómicas catalanas, aunque en su detrimento cuente con la escuálida estructura organizativa que presenta su formación en el conjunto de España.

La prueba de fuego para Ciudadanos podría estar en el posible adelanto de las elecciones en Andalucía por parte del gobierno de Susana Díaz y confirmar la tendencia mostrada en Cataluña el 21-D. El PP obtuvo en las autonómicas andaluzas de 2015 poco más de un millón de votos (32 escaños), mientras que Cs se quedó en 368.988 votos (9 escaños). Este escenario serviría también para sopesar si el apoyo a los socialistas tiene coste electoral para Cs.

Aunque Rivera carece de experiencia en la gestión de gobierno, ya se habría puesto en marcha la denominada Operación Rivera. Entre sus impulsores estaría, en principio, el expresidente José María Aznar y su fundación FAES, que tras los comicios catalanes se han dedicado a hacer patente el distanciamiento con el PP y con las políticas de Rajoy, a la vez que no disimulan su apoyo a Rivera, al que desde hace tiempo habría incluido Aznar en su selecto club de amigos.

También es destacable la relación que se establece  entre algunos de los grandes bancos y Rivera, sobre todo a través de tres fundaciones ligadas a Ciudadanos, Ciutadans Tribuna Cívica, Egara Civitas y la Asociación Cataluña Constitucional-Catalunya Constitucional, que algunas fuentes relacionan con la financiación de la formación identificada por el color naranja.

Además, se deberían tener en cuenta los argumentos desgranados por Carlos Delgado, presidente de la Confederación Nacional de Agrupaciones y Partidos Políticos Independientes (Tercera Vía) y autor de un polémico libro sobre la figura de Albert Rivera. Según Delgado, son muchos los afiliados de Ciudadanos que han sido expedientados y expulsados por denunciar los tentáculos de FAES, del Opus Dei y de universidades y escuelas de negocio, vinculadas a la oscura organización religiosa, en la expansión y financiación territorial de Cs.

Pero, a mi juicio, lo que más está ayudando a la visualización pública de la marca Ciudadanos es la tribuna que de forma cotidiana ofrecen a la formación de centro-derecha destacados medios de comunicación escritos, tanto en papel como en soporte digital.

Encuesta publicada por El Español.
En este sentido,  ha sido enormemente sorprendente la encuesta  publicada por el medio que dirige el periodista Pedro J. Ramírez, El Español, que vaticina un triple empate entre el Partido Socialista (PSOE), Cs y PP, que se encontrarían ahora mismo con la misma intención de voto, ya que habría menos de 2 puntos de diferencia entre los 3 partidos. Una encuesta difícil de creer, que deberá ser contrastada por próximos estudios y que indica que la Operación Rivera ya está en marcha, como también aventura el propio Ramírez en su artículo del día 7 de enero, titulado La mandrágora de Albert Rivera.