viernes, 3 de agosto de 2018

Cambio de época


El viernes día 3 de agosto, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, comparecía por primera vez ante los informadores, tras la reunión del Consejo de Ministras y Ministros, casi dos meses después de que su gabinete tomara posesión de sus cargos, el pasado 7 de junio, para anunciar una evidencia, estamos viviendo un cambio de época.

Un cambio de época que se inspira, como dijo Pedro Sánchez, en transformar y sacar a España de una especie de letargo en el que se encontraba hasta hace muy pocas semanas. Después de mucho tiempo, dijo Sánchez, los ciudadanos, voten al partido que voten, se reconocen en una acción de gobierno que tiene como principal objetivo dar oxígeno al Estado del Bienestar.

Pedro Sánchez en rueda de prensa.
Han pasado 8 semanas escasas y se han hecho muchas cosas importantes. Se ha devuelto la universalización de la asistencia sanitaria, se ha desbloqueado la reforma en RTVE, se han tomado medidas para evitar el fraude de los falsos autónomos, se ha cambiado la política de becas, se ha puesto en marcha el plan de choque contra el 29 por ciento de la población infantil que se encuentra en riego de pobreza y además de ha dado un fuerte impulso a las medidas que desarrollan el Pacto de Estado contra la Violencia de Género, devolviendo competencias a los ayuntamientos e inyectando importantes cantidades para su financiación.

Además, entre otras cosas, se ha producido un cambio radical en las políticas migratorias, con un sustancioso aumento de medios y de financiación, junto con la creación de un mando único operativo para coordinar todas las actuaciones relacionadas con la gestión de las fronteras. En mi opinión, se han dado pasos de gigante para encarrilar la cuestión catalana, aunque como ha reconocido el presidente, pasarán décadas, antes de encontrar una solución definitiva.

 También se han hecho cosas menos importantes, pero que suponen una mejora de la calidad de vida de los ciudadanos, como la mejora desde hoy mismo, del transporte ferroviario a Extremadura, que era hasta la fecha una auténtica vergüenza nacional.

Un cambio de época que acaba de tener su respaldo en los resultados de la última encuesta del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) que elevan al partido del Gobierno a rozar una estimación de voto muy cercana al 30 por ciento.

A pesar de todo queda una tarea ingente por afrontar, como la derogación de la reforma laboral impuesta por el Partido Popular o toda la legislación represora relacionada con la libertad de expresión en todos sus ámbitos.

También hay puntos oscuros en la gestión del Gobierno de Sánchez y que deberán ser explicadas, como el nombramiento de Margarita Delgado como subgobernadora del Banco de España, o el mantenimiento en su puesto de director de TVE de Eladio Jareño.

En resumen una intensa gestión, que sigue dando esperanza de un mundo mejor a la mayoría de los ciudadanos, a pesar de la indudable existencia de claroscuros y de asuntos que exigen atención urgente y que no deberían tener que esperar a unas vacaciones de las que muchos no podrán, tan siquiera, disfrutar.