sábado, 11 de agosto de 2018

La solución a la pobreza y la agenda 2030


Más de 3,5 millones de ciudadanos españoles viven con ingresos inferiores a 330 euros mensuales


Cada año, sintiendo la necesidad de tratar de concienciar al conjunto de la ciudadanía del enorme drama que vive una buena parte de la población de España a causa de la pobreza, dedico un espacio de mi tiempo para analizar la situación en este terreno. El año pasado titulaba aquí mismo, en octubre de 2017, que “Casi el 30 por ciento de los españoles se encuentra en riesgo de pobreza” y el 3 de abril del mismo año destacaba que “En España cada día hay más pobres”.

Según la Red Europea Contra la Pobreza y la Exclusión Social (EAPN) en España, la situación no ha mejorado. Más de 13,3 millones de españoles, un 28,6 por ciento de la población, están en riesgo de pobreza y exclusión social y, de ellos, 3,5 millones se encuentran en una situación severa con unos ingresos inferiores a los 4.000 euros al año, unos 330 euros al mes.

También ha subido la tasa de trabajadores pobres, que ha ido ascendiendo del 11,7 por ciento del total de la población activa en 2013, al 14,2 por ciento en 2014 y al 14,8 por ciento el año 2015, debido a la mala calidad del empleo. La desigualdad también aumentó, ya que el 10 por ciento de los más ricos obtienen una cuarta parte de los ingresos de toda la población, con lo que España se coloca en el tercer país europeo, detrás de Rumanía y Serbia, con las diferencias más notables.

Un millón de personas se encuentran en la peor situación social posible.
El Índice de Pobreza, se elabora a partir de tres factores: el umbral de pobreza, situado en ingresos de 8.010 euros al año o 667 euros al mes; la privación material severa, que agrupa a personas que no pueden permitirse al menos cuatro de nueve conceptos de consumo básico, y la baja intensidad de trabajo por hogar.

Un 2,2 por ciento de los españoles, algo más de un millón de personas, se encuentran en la peor situación económica y social posible al padecer los tres factores requeridos por el indicador del Índice de Pobreza. Respecto al primero de ellos, 10,4 millones viven bajo el umbral de la pobreza, una cifra solo una décima menor que la de 2014, cuando la tasa fue del 22,2 por ciento. Sin embargo, se acrecentó un 0,7 por ciento el grupo de los que la sufren de forma severa con ingresos menores a los 4.000 euros al año.


La mitad de las familias monoparentales con uno o más hijos a su cargo está en riesgo de pobreza y exclusión


Una vez más, fueron los jóvenes de entre 16 y 29 años los más castigados, cuya tasa pasó del 36,4 por ciento  al 38,2 por ciento; aunque en los menores bajó dos puntos, hasta situarse en el 33,4 por ciento.  El riesgo de pobreza y exclusión social sigue afectando a tres de cada diez niños, mientras que los mayores de 65 años son el colectivo con el indicador más bajo, el 13,7 por ciento, cuya tasa pasó del 36,4 por ciento al 38,2 por ciento.

La mitad de las familias monoparentales, con uno o más hijos a su cargo, está en riesgo de pobreza y exclusión, mientras que en los hogares con dos adultos esa cifra desciende al 28,5 por ciento. Atendiendo a su procedencia, la población extracomunitaria en esta tesitura se disparó del 55,4 por ciento al 63,9 por ciento, seguidos de los inmigrantes de la Unión Europea, 40,2 por ciento, y los españoles, con el 25 por ciento.

La tasa de privación material afectó a casi 3 millones de personas en España. Los dos conceptos con mayor incidencia fueron el no poder irse de vacaciones una semana, el 41,6 por ciento y la incapacidad de afrontar un imprevisto de 650 euros, el 39,8 por ciento, mientras que el 11 por ciento tiene retrasos en los pagos de facturas relacionadas con el hogar y un 10,6 por ciento no puede poner la calefacción durante el invierno.

La tasa de privación material afectó a casi 3 millones de personas en España


Respecto al último de los factores para calcular el Índice de Pobreza, casi 5,5 millones, el 15,4 por ciento de la población, vivió en un hogar con una baja intensidad de empleo, es decir, sus miembros trabajaron menos de dos horas diarias.

Una solución a medio plazo, la Agenda 2030

El 25 de septiembre de 2015, en el marco de la 70º Asamblea General de Naciones Unidas, en Nueva York, todos los países del mundo adoptaron la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, la estrategia que regirá las actividades para el bienestar de las personas y el cuidado del planeta hasta 2030.

En este documento se fijaron 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), objetivos que todos los países deben cumplir para erradicar la pobreza, proteger el planeta y asegurar la prosperidad para todas las personas. Se estableció que del seguimiento de la Agenda 2030 a nivel internacional estuviera a cargo del Foro Político de Alto Nivel.

A punto de cumplirse tres años de la firma de la citada agenda de Naciones Unidas, España se sometió el pasado 18 de julio a su primer examen voluntario en Nueva York para presentar los pasos que había dado en este terreno. Como punto de partida, llevo el suspenso en los 17 objetivos marcados.

Los altos niveles de pobreza son evidentes en la calle.
Después de tres años, el Gobierno popular no la había puesto en marcha ninguna de las acciones demandadas. El nuevo Ejecutivo, de Pedro Sánchez acudía al Foro Político de Alto Nivel con un plan de acción que tuvo que rehacer en pocos días y en el que se comprometía a estudiar y diseñar "de forma inmediata" esta estrategia para poner en marcha la Agenda 2030.

Antes de viajar a Nueva York, en declaraciones a eldiario.es, la ministra de Transición Ecológica, Teresa Ribera, que formó parte de la delegación española, resaltó que el Gobierno del Partido Popular "solo avanzó tímidamente" en la agenda. "Es evidente que España no cumple, pero no es menos cierto que en este mes de Gobierno se han tomado decisiones que ponen a España en la senda de cumplir estos objetivos, dijo Ribera.

La ministra también resaltó que "la Agenda 2030 es una prioridad para este Gobierno. Y por ello presentaremos un plan de acción que nos ponga en el camino de conseguir los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible".

ONGs y expertos coincidieron en que, desde la llegada de Pedro Sánchez al poder, el nuevo Gobierno había pisado el acelerador para dar un impulso a los ODS. Las principales medidas han sido la creación del departamento que dirige la propia Ribera y del  Alto Comisionado para la Agenda 2030 que lidera la periodista Cristina Gallach, así como el Alto Comisionado para la lucha contra la pobreza infantil.

En el plan de acción, el Ejecutivo se compromete a crear un Consejo de Desarrollo Sostenible con participación de todos los actores implicados, algo que estos habían reclamado en distintas ocasiones. Por su parte, la ministra Ribera defiende otras decisiones en la línea de los ODS, como "el aumento de la ambición en las metas de energías renovables de la UE, la reuniversalización del acceso a la sanidad, o la reinstauración del Ministerio de Igualdad".

La máxima de todos parece coincidir en que la estrategia de desarrollo sostenible debe focalizarse en el cuidado del planeta y en la erradicación de la pobreza "y todas las desigualdades" en España.
"La situación que tenemos no es consecuencia de la crisis. La crisis ha hecho más intensa la pobreza y desigualdad, pero estos datos son estructurales y nos vienen desde hace mucho tiempo. Es el modelo económico, las medidas no se pueden plantear para volver a antes de 2007", explicó Carlos Susías, responsable de la EAPN en España.

España tiene problemas que merecen una respuesta más rápida, intensa y urgente de lo que estaba previsto. Yo pondría en primer lugar la desigualdad económica”. Con estas palabras, el ministro de Exteriores, Josep Borrell, arrancaba su intervención durante la evaluación ante la ONU el pasado 18 de julio, añadiendo que será la prioridad del Gobierno en el proceso de cumplimiento de los 17 ODS de la ONU.

“Tenemos elevados niveles de desigualdad, porcentajes inaceptables de población en situación de pobreza y riesgo de exclusión, especialmente entre los niños, tenemos violencia de género, problemas de gestión del agua y somos vulnerables al cambio climático”, resumió Borrell, que añadió que “vemos en los ODS una oportunidad para construir un nuevo país”.

El Plan de Acción para el Desarrollo Sostenible tiene dos grandes bloques. Uno en el que se muestra el diagnóstico con 134 indicadores elaborado por el Instituto Nacional de Estadística y otro que describe las acciones que se deben impulsar de manera inmediata.

Sin embargo el documento citado es un plan transitorio hasta que se elabore una Estrategia Nacional para el Desarrollo Sostenible que llegará en 2019 y que guiará las acciones del país hasta 2030. España volverá al Foro Político de Alto Nivel, en el que se examinan los países anualmente, año tras año, para dar cuenta de los avances conseguidos.


Vídeo de la Red Europea Contra la Pobreza (EAPN-España)