lunes, 11 de septiembre de 2017

En homenaje al presidente Allende

Hoy se conmemora el 44 aniversario del golpe de Estado en Chile que culminó con la muerte del presidente Salvador Allende. Tantos años después la efeméride podría servir de motivo de reflexión para los ciudadanos de España, que sin duda padecen un evidente retroceso en materia de derechos y libertades, plasmados en los recortes sociales, la llamada ley mordaza o la sangrante no aplicación de la ley de Memoria Histórica.

Una reflexión que también contribuiría a tratar de establecer un clima de diálogo, aunque sea de manera tangencial, sobre la denominada cuestión catalana, en estas fechas tan de actualidad sobre todo por coincidir el citado aniversario con la celebración de la Diada de Catalunya.

Última imagen con vida del presidente Allende, en La Moneda.

La presidenta de Chile, Michelle Bachelet, presidirá en la jornada de hoy los actos en memoria del expresidente de la República y sus colaboradores y en conmemoración de los 44 años del golpe de Estado, en un clima de división que ha propiciado la convocatoria de otros actos de forma paralela, sin duda motivados por la cercanía de las elecciones presidenciales el próximo 19 de noviembre de este año 2017 y el clima de crispación creado por el intercambio, entre distintas fuerzas, de graves acusaciones de corrupción.

En esta ocasión Bachelet inaugurará una placa que recoge el discurso que Allende pronunció el 11 de septiembre de 1973, antes de quitarse la vida y que fue transmitido en vivo por Radio Magallanes. Aunque Bachelet mantendrá la tradicional visita, acompañada de parte de la familia Allende, al salón Blanco de La Moneda, que recrea el lugar donde murió el presidente y que fue inaugurado en 2008 por la propia Bachelet, y que luego se desplazará al monumento recordatorio de la figura del expresidente situado en un lateral de la plaza de la Constitución.

Un monumento que el candidato presidencial de la derecha chilena José Antonio Kast ha propuesto quitar de su emplazamiento, ya que a su juicio la figura de Salvador Allende genera conflicto y división entre la sociedad chilena. La propuesta del candidato derechista, adornada con otra serie de medidas que tratan de borrar de la memoria de los chilenos cualquier resquicio de Salvador Allende, ha merecido una contundente respuesta del actual Gobierno de Chile, "la figura del presidente Allende no solo es reconocida en nuestro país, es reconocida a nivel internacional, un presidente electo democráticamente, un presidente constitucional y, por lo tanto, no vamos a hacernos cargo de este tipo de provocaciones".

Este enfrentamiento ilustra bien el clima político que se vive en Chile, que lógicamente ha originado un amplio debate en las redes sociales, al igual que otras propuestas como la de impedir el cierre del penal Punta Peuco que alberga a los condenados por delitos cometidos en contra de los derechos humanos en la dictadura, revisar la financiación que el Estado le entrega a las organizaciones ligadas a los derechos humanos y crear una comisión para auditar los fondos de reparación que se le entregan a los familiares de las víctimas. Supongo que esto suena familiar.

Sin embargo, parece complicado que la derecha chilena pueda conseguir sus objetivos. Ya que, por un lado, las encuestas dan un muy bajo porcentaje de intención de voto para esas fuerzas políticas y, por otro, porque no cesan las acciones para mantener fresca la memoria histórica del pueblo chileno, como la iniciativa que acaba de ver la luz, en forma de libro, titulado Mi 11 de septiembre, que reúne testimonios de 24 periodistas que narran, en primera persona, cómo vivieron el golpe de Estado dado en esta fecha, de 1973, por el general Augusto Pinochet.

No está mal recordar hoy que el gobierno de Allende, apoyado por Unidad Popular, un conglomerado de partidos de izquierda, destacó tanto por el intento de establecer un Estado socialista usando medios legales del poder ejecutivo, la llamada vía chilena al socialismo, como por proyectos como la nacionalización del cobre, la estatalización de las áreas claves de la economía y la profundización de la reforma agraria,​ en medio de la polarización política internacional causada por la guerra fría y de una grave crisis económica y financiera interna.

Que sirvan estas breves notas para rendir homenaje a Salvador Allende, a los amigos que sufrieron en su carne el golpe de Estado y les condujo al exilio y, por último, como motivo de reflexión para todos los ciudadanos de bien.

No hay comentarios:

Publicar un comentario