sábado, 23 de septiembre de 2017

Hay que parar los pies a Su Susanísima

Entretenidos y preocupados por la cuestión catalana estamos dejando pasar muchas cosas. Desde la corrupción que no cesa, pasando por la nueva conjura mediática para fraccionar aún más a la izquierda, hasta la delicada situación de la hucha de la Seguridad Social, por citar un solo ejemplo de la preocupante realidad económica.

En medio de la selva informativa que vivimos en estas fechas de inicio del curso político, no se deben pasar por alto los ataques, que un día sí, y otro también, se realizan, por acción u omisión, desde el PSOE de Andalucía, al secretario general, Pedro Sánchez, y a las políticas que emanan de la dirección federal socialista, que cuentan con el respaldo mayoritario del conjunto de la organización, respaldadas hace muy pocos meses por el último Congreso Federal.

El escenario que se relata, ya ha sido denunciado, vía redes sociales, por distintas voces. Aunque quizá la más rotunda y clara, se haya producido el día 22 de septiembre mediante el artículo publicado por el militante socialista Rafael Martín de Agar, en las páginas de Confidencial Andaluz, titulado Pido una gestora en el PSOE-A, que se puede leer aquí mismo, y que ha levantado una viva polémica.

Susana Díaz.

Una polvareda que viene marcada por la posibilidad, bastante real, de que la actuación política de Susana Díaz lleve al PSOE a perder las próximas elecciones autonómicas en la comunidad autónoma andaluza. Son centenares los militantes que aseguran que jamás volverán a entregar su voto a Su Susanísima y los que ya piden sin disimulo la toma de medidas disciplinarias ante la actuación de la también presidenta de la Junta de Andalucía.

La deslealtad parece ser la divisa de Susana Díaz, sobre todo tras celebrarse las primarias en la comunidad autónoma, como muy bien explica Martín de Agar, lo que debe ser correspondida con las medidas disciplinarias que marcan los Estatutos a nivel federal y que no parece que ya pueda saldarse con un buen puñetazo sobre la mesa de Pedro Sánchez.

Desde las filas del susanismo y su corriente aragonesa, dejan cundir la velada amenaza de una escisión en las filas socialistas, ahora que se han envuelto en la anacrónica bandera del nacionalismo andaluz. Justamente lo mismo que insinuaban cuando Pedro Sánchez tomó la decisión de volver a concurrir a la secretaría general. Los seguidores del Su Susanísima vuelven a cometer los mismos graves errores de bulto en los que cayeron durante el proceso de primarias federales, como reconocía hace unos días en Málaga un destacado estratega del PSOE andaluz.

Cualquier analista es consciente de que el momento que vive el conjunto de la política española no es el mejor para abrir un nuevo frente en Andalucía. Pero Susana Díaz está pidiendo a gritos que se apliquen las medidas disciplinarias correspondientes. Sus acciones sientan graves precedentes en el conjunto del PSOE y sus más elementales reglas de organización.

Por lo que parece evidente y necesario que hay que parar los pies a Su Susanísima, que por otro lado sigue empeñada en bailar la cuerda al mismo ritmo que Mariano Rajoy. Ahora es el momento, después será tarde. Apuesto por la designación de una comisión gestora para el PSOE de Andalucía.