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lunes, 10 de febrero de 2025

¿Por qué aumenta el voto a la ultraderecha?

 

RAMÓN TRIVIÑO



El auge de la ultraderecha en España no es un fenómeno aislado, sino parte de una tendencia global, por ejemplo, el éxito de partidos como el Frente Nacional en Francia, AfD en Alemania o el Partido de la Libertad en Austria. Estos partidos comparten discursos similares nacionalismo, rechazo a la inmigración y crítica a la globalización. El aumento del voto a la ultraderecha en España, representado principalmente por Vox, puede explicarse por una combinación de factores políticos, sociales y económicos.


Estimación de voto, según el CIS. Enero 2025.


La crisis económica de 2008 y sus secuelas , como el desempleo, precariedad laboral o recortes sociales, generaron descontento en amplios sectores de la población. La desigualdad económica y la percepción de que las élites políticas no resolvían los problemas de la gente normal y corriente alimentaron el desencanto con los partidos tradicionales. Vox ha sabido capitalizar este malestar, presentándose como una alternativa a esos partidos.

El conflicto independentista en Cataluña, especialmente tras el referéndum de 2017, polarizó la política española. Mientras, que Vox aprovechaba para adoptar un discurso ultra en defensa de la unidad de España, atrayendo a votantes preocupados por la posible fragmentación del país. Su retórica nacionalista y centralista resuena en regiones donde el independentismo es visto como una amenaza.

Por otra parte, los rápidos cambios sociales en temas como la igualdad de género, los derechos LGTBI, la inmigración o la memoria histórica han generado una reacción en los sectores más conservadores. Vox se posiciona como defensor de valores tradicionales y en contra de lo que considera "ideología de género" o "progresismo radical". Este mensaje, sin duda, atrae a votantes, generalmente poco informados y letrados, que se sienten desplazados o amenazados por los cambios culturales.


Crisis de los partidos tradicionales

La pérdida de credibilidad de los partidos tradicionales , quizá debido a casos de corrupción, reales o basados en bulos descarados, junto a su incapacidad para resolver problemas clave ha llevado a muchos votantes a buscar alternativas. Vox ha logrado presentarse como una opción "nueva" y "anti-sistema", a pesar de sus raíces en el PP. El aumento de la inmigración irregular, especialmente en zonas como Andalucía o las costas mediterráneas, ha sido un tema central en el discurso de Vox. El partido vincula la inmigración con falsos problemas de seguridad y presión sobre los servicios públicos. La crisis migratoria en Europa ha reforzado este discurso.

La creciente polarización en la política española ha beneficiado a Vox, que se presenta como una opción clara frente a la izquierda y los nacionalismos periféricos. Su discurso de confrontación permanente, que ahora intenta imitar el PP y su capacidad para movilizar a su base electoral han sido clave en su crecimiento, junto con su estrategia mediática y redes sociales

En conclusión, el auge de la ultraderecha en España es el resultado de una combinación de factores estructurales, crisis económica, o cambios culturales, y coyunturales, como el independentismo catalán o la crisis migratoria. Vox ha sabido capitalizar el descontento y ofrecer un discurso que se asienta en algunos sectores de la población que se sienten abandonados por los partidos tradicionales o amenazados por los cambios sociales. Sin embargo, su crecimiento también refleja la polarización y fragmentación de la sociedad española. Hay soluciones, que no son fáciles para impedir que la ultraderecha siga creciendo, pero para ello hay que tener determinación y voluntad política.

jueves, 30 de enero de 2025

La derechona no tiene remedio

 

RAMÓN TRIVIÑO



Después del debate al que hemos asistido estos días sobre el escudo social que ha propuesto el gobierno de coalición que encabeza Pedro Sánchez, hay que concluir que la derecha en España no tiene remedio. Basan su estrategia en mentiras y bulos para defender sus objetivos inconfesables.
Hablando de políticas sociales, la derecha en España, especialmente el PP y Vox y las élites empresariales, suele defender un modelo más conservador y liberal en lo económico, con menos intervención del Estado en servicios públicos como Sanidad, Educación o Vivienda.


Así ve el ChatGTP a la derechona.


En Sanidad y Educación se empeñan en defender la colaboración público-privada y suelen promover el modelo de conciertos con empresas privadas. En Educación, apuestan por la educación concertada y la libertad de elección de los padres. En ambas materias parecen dispuestos a ir, poco a poco, desmantelando la Sanidad y la Educación.
En materia de Vivienda son contrarios a regulaciones como el control de alquileres y apuestan por incentivar la construcción y la propiedad en lugar del alquiler social.
En Derechos sociales y Igualdad no se han cortado ni un pelín ante leyes como la del "Solo sí es sí" o la Ley Trans, y en algunos casos intentan revertir avances en igualdad de género y derechos LGTBIQ+. En su política de pensiones y dependencia defienden la sostenibilidad del sistema de pensiones, pero con una visión que favorece planes privados complementarios. En Dependencia, han sido criticados por los recortes durante la crisis de 2008.

En conclusión, la derechona en poco tiempo, ha perdido el pudor de enseñar la patita de sus ansias por privatizarlo todo, por considerara cualquier cosa o persona como un simple objeto mercantil y demuestra con descaro que los derechos de los ciudadanos se los pasa por el arco del triunfo. No tienen remedio y añoran regresar a los tiempos en que nadie ni tan siquiera les tosía. Pero lo peor de cara al futuro es que no hay más tonto que un pobre apoyando a los ricos. ¡Disfruten lo votado!

miércoles, 1 de mayo de 2019

Bulos y mentiras en tiempos electorales


La finalizada campaña electoral ha venido a demostrar que las informaciones falsas, la creación de bulos y las mentiras descaradas esparcidas por redes sociales, han sido herramienta utilizada sin vergüenza por todas las formaciones políticas, especialmente por las tres derechas.

En este sentido ha sido fundamental para tratar de acabar con esa amenaza encaminada a la desinformación la creación de medios de comunicación específicos para combatir un peligro que con el paso del tiempo puede llegar a tener una preocupante incidencia en los resultados electorales.

Las noticias falsas han inundado la pasada campaña electoral.
Claros ejemplos son la web Maldita.es/Maldito dato que, por ejemplo, durante los dos debates electorales televisados,  verificaron en directo las afirmaciones de los candidatos con una metodología de fact-checking. Se detectaron más de 250 afirmaciones susceptibles de comprobación en las que se encontraron 27 falsedades o asuntos que precisaban de un contexto.

También es destacable el papel de la startup Newtral de contenido audiovisual fundada en enero de 2018 por la periodista Ana Pastor que es su única accionista, que cuenta con un equipo de periodistas, ingenieros, investigadores, programadores, productores, realizadores, grafistas y documentalistas, que tienen los datos como base de su trabajo, convencidos de que su uso, a través de la innovación en el periodismo, es más necesario que nunca en la era de la lucha contra las noticias falsas.

De hecho, al inicio de la pasada campaña se conocía la noticia de que las redacciones de 16 medios españoles se había unido, bajo el nombre de Comprobado, para luchar contra la desinformación en el discurso público y político y no dejar pasar ni un bulo ni noticia falsa durante la campaña electoral.

Para entender mejor la dimensión del fenómeno, añadir que el actual Gobierno puso en marcha antes de las elecciones del 28-A una unidad especializada contra las noticias falsas y el ciberterrorismo . Hay que tener en cuenta que el 83 por ciento de los españoles considera las noticias falsas como "un problema para la democracia, según el Eurobarómetro de otoño de 2018, que presentó la Comisión Europea.

Aunque un 60 por ciento de los ciudadanos dicen que saben distinguir un bulo de una noticia real, a la hora de la verdad, cuando se les ponen los dos textos delante, solo el 14 por ciento encuentra la fraudulenta. Diferentes estudios demuestran que las noticias falsas se difunden a una velocidad siete veces superior que las noticias verdaderas.

Pero si ha habido una vía para la difusión de bulos durante la pasada campaña electoral, esa ha sido la red WhatsApp, un medio mucho más difícil de verificar su contenido dada la privacidad punto a punto de sus mensajes y que ha sido utilizado para sembrar miedo e inquietud entre los ciudadanos, generalmente los menos formados y los peor informados por otros medios.

Un 89 por ciento de los españoles usa WhatsApp y de estos un 36 por ciento ha recibido en el mes de abril mensajes de contenido político o ideológico, según datos del movimiento ciudadano Avaaz, una organización activista fundada en 2007 financiada por sus más de 10 millones de miembros, que asegura que en la campaña electoral, para las elecciones que se celebraron este pasado domingo, hasta 10 millones de ciudadanos recibieron bulos o textos de odio por esta red social.

Con estos datos, WhatsApp se convierte en la segunda plataforma de "desinformación y contenido de odio", por detrás de Facebook, según Avaaz, que ha elaborado este nuevo informe con datos de una encuesta encargada a Metroscopia.

El sondeo se realizó entre los días 22 y 23 de abril a través de preguntas telefónicas a un total de 2.036 españoles. Así, un 26 por ciento de los españoles ha visto mensajes que ahondan en la desinformación o en la violencia a través de la citada red social.

Tras analizar los datos de la encuesta, Avaaz concluye que alrededor de 9,6 millones de votantes, el 26,1 por ciento de una población con derecho a voto del total de 36,8 millones, probablemente recibió contenido político antes de las elecciones a través de mensajes de WhatsApp que consideró falsos, racistas o violentos. Estos son más que los vistos en la plataforma YouTube (5,2 por ciento), Twitter (10,1 por ciento) e Instagram (5,2 por ciento) y casi tanto como a través de Facebook (27,7 por ciento).

Estas publicaciones van desde noticias falsas sobre el candidato socialista, Pedro Sánchez, firmando un acuerdo secreto a favor de la independencia de Cataluña hasta teorías sobre inmigrantes que reciben grandes sumas de dinero solo por vivir en España o propaganda contra la comunidad homosexual.

Además, se han encontrado una interminable lista de memes sexistas o xenófobos, que incitan al odio o que directamente son mentira. El informe citado analiza y clasifica 548 piezas procedentes de miles de miembros de Avaaz de toda España y revela las principales tipologías de desinformación y contenido de odio que se han propagado en las redes españolas antes de las elecciones.

El 43 por ciento son mensajes "anti-izquierda", contra Podemos, el PSOE, la izquierda en general y el independentismo; el 14 por ciento son contra los inmigrantes; el 10 por ciento "anti-LGTBQ" y contra el feminismo; el 25 por ciento se relaciona con otro contenido falso; y el 8 por ciento no se cataloga como desinformación.

Avaaz ha pedido a WhatsApp que emita un aviso de desinformación a sus usuarios para que sean conscientes de que esta red se puede usar de "forma indebida", implemente un límite de reenvíos por hora y proporcione un botón para que los ciudadanos alerten sobre contenido falso a verificadores de datos.

Reseñar que hay otro aspecto de las noticias falsas que es también de suma importancia para el mundo económico. Existe un nexo causal clarísimo entre las campañas de desinformación lanzadas a través de las redes sociales para que se hagan virales y los efectos económicos que provocan en todo tipo de empresas, como su bajada en la Bolsa o la caída de su cuenta de resultados. Razón por lo que esas compañías deben crear protocolos de actuación que las permitan defenderse. El sector de la alimentación y el financiero son dos de los más proclives a los bulos.

Pero volviendo a las campañas electorales, concluir que la lucha contras las noticias falsas, los bulos y las mentiras interesadas, hace necesario el esfuerzo de todos los agentes implicados en la información para tratar de desenmascarar a los autores y los fines de las mismas. Lo que exige mantenerse en un estado permanente de alerta y no bajar nunca la guardia. La democracia está en juego.

martes, 9 de abril de 2019

A por las noticias falsas


El martes día 9 de abril, la secretaria de Estado de la España Global, Irene Lozano, aseguraba  en el transcurso de unas jornadas sobre "Desinformación, Periodismo y Democracia" organizadas por la Universidad Carlos III de Madrid con la participación de representantes de la Comisión Europea, medios de comunicación, compañías tecnológicas y de empresas dedicadas a la comprobación de datos, que los gobiernos "tienen la obligación" de defenderse de las "fake news" (noticias falsas) que hacen peligrar la democracia ya que manipulan los datos y crean una realidad alternativa.

Irene Lozano, periodista, escritora, ex diputada al Congreso por UPyD, y coautora con el presidente Pedro Sánchez del polémico libro “Manual de resistencia”, ha explicado que su actual trabajo consiste en "proyectar y defender la reputación de España" lo que implica un "compromiso con los hechos, con la realidad" y un esfuerzo por contrarrestar las estrategias de quienes falsean la realidad y manipulan los datos para crear una "realidad alternativa", ha planteado que, al romperse el "consenso sobre lo real" se produce "la división, el sectarismo, la polarización; en definitiva, una ruptura de la convivencia", que es el fin último de la democracia.

Las noticias falsas nos están inundando y afectando a la calidad democrática.
En su opinión, el debate público "se ha sembrado de mentiras, de inexactitudes, de dudas" lo que ha generado "unos niveles de polarización que socavan a sociedades liberales y libres como la nuestra", tanto en la Unión Europea como en Estados Unidos, "porque la democracia es inseparable de la deliberación", ya que "nuestras sociedades abiertas y democráticas dependen de que los ciudadanos puedan tener acceso a información verificable que les permita formarse una opinión sobre diferentes asuntos políticos".

Los ataques a la prensa y a los tribunales, el cuestionamiento de los procesos electorales y de proyectos como la UE a partir de noticias falseadas y desinformación "pueden parecer inofensivos en un primer momento, pero sus efectos son devastadores para sociedades abiertas como la nuestra" ha dicho Lozano que ha considerado que la desinformación está afectando hasta tal punto al debate público y político que los procesos democráticos se ven "amenazados y las instituciones desacreditadas", por lo que los gobiernos están obligados a combatir la desinformación y "responder a cualquier intento de manipulación o desinformación encaminada a distorsionar las campañas electorales o el debate público en general".

Irene Lozano también ha acusado a los independentistas catalanes, y en particular a "los más radicales", de embarcarse en campañas de desinformación que han "atacado internacionalmente la reputación de España" y, además, han causado una profunda división en la sociedad catalana.
Lozano ha señalado que cuando se puso a analizar los ataques a la reputación de España por parte del independentismo catalán, detectó "dos problemas entremezclados". Por un lado, "la defensa absolutamente legítima en términos democráticos de los ideales independentistas" y, por otro, los ataques a la reputación de España "basados en campañas de desinformación". En esos ataques el independentismo está haciendo el "mayor esfuerzo", según la secretaria de Estado.

Lozano ha insistido que es legítimo "luchar políticamente por la independencia de una parte de España", y que eso, en un debate "normalizado e institucionalizado", se canalizaría como se ha hecho siempre, "con el contraste de distintas opiniones". "Esa era una parte del problema, un debate político a mantener, pero había otra parte del problema, igual de importante o más, que esos ataques a la reputación de España estaban basados en campañas de desinformación", ha asegurado.

Según su opinión, "es evidente que las noticias falsas han poblado el discurso de los dirigentes independentistas desde el año 2012", destacando que ese relato se basa en "mantras como los de 'España nos roba', 'España es un Estado opresor', 'España tiene presos políticos' y está plagado de falsedades" que contrastan con la buena puntuación de España en todos los índices internacionales.
Esas frases, según Lozano, "han calado en una porción importante de la ciudadanía de Cataluña hasta el punto de que ahora aquella sociedad, la catalana, está profundamente fragmentada". Y ha señalado que lo mismo ha sucedido con el Brexit, que se "fabricó" y que no beneficia ni a británicos ni a europeos y está creando multitud de "problemas".

Irene Lozano.
Las campañas de desinformación, ha dicho, tienen el efecto de dividir a la población hasta el punto de que "la mitad de la sociedad vive en un mundo y la otra mitad vive en otro mundo". Junto a las mentiras de la campaña por el Brexit, ha mencionado afirmaciones que "la mitad de la sociedad catalana ha llegado a creer de buena fe".

Como conclusión, contra quienes creen que los gobiernos no deben actuar cuando están en juego asuntos relacionados con la libertad de expresión, es necesario insistir en los valores que sustentan la democracia y en la importancia de la información veraz como combustible del debate público que condiciona la calidad de la democracia.

Es necesario responder a cualquier intento de manipulación o desinformación para distorsionar campañas electorales o el debate público en general y, para ello, trabajar con otros países y con instituciones multilaterales para generar consenso, así como con las empresas especializadas en combatir noticias falsas y bulos

También hay que apostar por invertir en educación digital, defender y proteger a los periodistas y a la libertad de prensa e involucrar a los ciudadanos para que conozcan el problema, además de promover discusiones y debates para involucrar a todos los actores.