Mastodon Punto y Aparte: trifachito
Mostrando entradas con la etiqueta trifachito. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta trifachito. Mostrar todas las entradas

lunes, 4 de noviembre de 2019

El futuro está en nuestras manos


Intento seguir con lejanía la campaña electoral de cara a la jornada del 10-N. La razón es que está tan radicalizada y ocupada por asuntos que, de verdad, no interesan a la gran mayoría de los ciudadanos, que se hace muy cuesta arriba implicarte en lo que parece una tragicomedia con final incierto.

El 10-N tenemos una cita con las urnas.
Y es aquí donde quiero poner el punto de atención. El enfado, la desazón, el cansancio y el poco interesante guion de la representación, invitan a tratar de sustraerse de un escenario que creo que la gente de progreso no hemos deseado nunca.

Hemos llegado a este punto de la representación sin que ninguno de los actores de la izquierda española, en la que incluyo al PSOE, Unidas Podemos y Más País, haya sido capaz de enunciar la más mínima autocrítica sobre el proceso desarrollado desde los comicios de la pasada primavera. 
Tengo el convencimiento de que la gente de la izquierda progresista no se merece lo que está pasando y que estemos sometidos al resultado del peligroso juego de la ruleta rusa.

¿Qué pasará si el 11-N amanece con la noticia de que el Trifachito suma para poder formar gobierno en España? ¿Sabemos a qué riesgos estaremos sometidos? ¿Somos conscientes de que podemos terminar transportados por el túnel del tiempo y retroceder a tiempos pre- democráticos?

Está mucho en juego, el bienestar social, incluyendo aquí salarios y pensiones dignas, sanidad universal,  la igualdad en todos sus ámbitos, la libertad en todos sus órdenes, y tantas otras cosas que tanto trabajo costó conquistar a los que todavía vivimos los últimos estertores del franquismo.

Por las razones expuestas, es hora necesario invitar, a los que por muchas razones quieren dar la espalda al inminente proceso electoral, por muy variadas razones, algunas de peso, para que reflexionen y acudan el 10-N ante las urnas, conscientes de que el futuro de todos está en nuestras manos.

miércoles, 6 de febrero de 2019

La derecha echa las patas por lo alto


La sarta de insultos contra el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez: traidor, felón, ilegítimo, chantajista, mentiroso compulsivo, ridículo, irresponsable, incapaz, desleal, ególatra, incompetente, mediocre y okupa, proferidos por los representantes de la rancia derechona española, sería motivo para la risa, son como niños mosqueados, si no fuera porque con su desesperada y sobreactuada intervención demuestran que la cosa se les está yendo de las manos.

Integrantes del Trifachito.
Pablo Casado, Albert Rivera y Santiago Abascal, en una nueva versión del Trifachito, están intentando crear un ambiente guerracivilista, que no solo terminarán pagando caro en los próximos procesos electorales, sino que pretenden crear el caldo perfecto para que la ciudadanía aún muestre todavía más su desapego por el sistema democrático de representación política.

Usar, otra vez, la llamada cuestión catalana, gracias a la percha ofrecida por la confusión creada por el propio Ejecutivo sobre la figura del relator, para tratar de forzar a la desesperada una convocatoria adelantada de las elecciones generales, demuestra cuáles son sus propios intereses. Única y exclusivamente electoralistas. Les importa un bledo lo que esté sucediendo en Cataluña, lo mismo que no les interesan en absoluto los problemas cotidianos de los españoles. Al menos nunca hablan de ellos.

Cuanto peor, mejor, parece ser el eslogan escogido por el Trifachito, para echar las patas por lo alto e intentar en la calle una demostración de fuerza, conocedores de que por mucho que bramen y pongan banderas en los balcones, lo veremos en los próximos días, las encuestas les seguirán señalando como una gran minoría.

Es momento de llamar a la calma y a la moderación y a conservar la cabeza fría y el corazón caliente. Los graves problemas que tiene ahora mismo España, no se van a resolver con algaradas callejeras, sino, por el contrario, mediante el diálogo, dentro del marco constitucional, por el que tanto clama ahora la derechona, sentados en la mesa con mentes abiertas, dispuestos a no ser excluyentes y a utilizar la palabra, no el insulto y la descalificación, además de con la intención de encontrar puntos comunes y no derribar todos los puentes.

La Historia, con mayúsculas, nos ha enseñado que así avanzan las sociedades libres.