martes, 28 de marzo de 2017

La credibilidad de Pedro Sánchez

Me resistía a abordar una vez más la cuestión de las elecciones primarias que culminarán el próximo mes de mayo, tras una campaña que se antoja eterna y que sin lugar a dudas provocará el hartazgo de una buena parte de la ciudadanía. Pero, la actualidad manda y considero preciso hacer unas cuantas consideraciones sobre el proceso, que ahora ya sí, de forma oficial se ha emprendido en el PSOE y que considero, que de una forma u otra, condicionará, en cualquier caso, el futuro de la política española.

Escribía el veterano exdirigente del PSOE andaluz, Enrique Linde que el intangible de la política es la credibilidad, para añadir después literalmente que “unos la tienen y otros no. Y eso no se fabrica en los aparatos de los partidos”. Pues bien, creo que no voy a desvelar aquí ningún secreto, si digo, después de haber seguido muy de cerca la política nacional y, sobre todo, la andaluza, que hacía mucho tiempo que no se producía en el escenario político, creo que desde Felipe González, en 1982, un fenómeno como el que está protagonizando Pedro Sánchez.

Acto de Pedro Sánchez en La Laguna (Tenerife).
Alguno dirá que se me ve el plumero, no niego mi apoyo a la candidatura del exsecretario general de los socialistas, pero reto desde aquí a que se ponga sobre el tapete un caso similar en la Historia más reciente de España. Nadie podrá negar que es realmente impresionante la capacidad de movilización, que hemos venido viendo semana tras semana, de las bases socialistas en torno a Pedro Sánchez. Algo nunca visto.

Sin menospreciar a los demás competidores en las primarias, Sánchez Castejón, por su personalidad, por sus compromisos, por respetar la palabra dada, incluso, por las circunstancias, se ha convertido en un político que rezuma credibilidad, algo que, desgraciadamente no abunda en la política española. Sólo hay que mirar a nuestro alrededor.

Y todo esto en un ambiente totalmente hostil hacia la figura de Pedro Sánchez. Sólo cabe citar algún ejemplo incuestionable. Por una parte, la falta de neutralidad de la Gestora del PSOE. Tenemos el caso ejemplarizante del colmo de la neutralidad: Eduardo Madina, que defendió a capa y espada la presunta neutralidad del órgano provisional de dirección del PSOE, horas antes de presentar el documento político, patrocinado por Susana Díaz, para pocas horas después participar en el acto de proclamación de Su Susanísima el domingo día 26.

Acto de Pedro Sánchez en La Laguna (Tenerife).
Tampoco hay que olvidar la polémica sobre la financiación de las primarias, con la puesta en entredicho del famoso crowdfunding, a través del Bancal de Rosas, de la campaña de Sánchez. Un conflicto ya solucionado pero puesto en cuestión por el mismísimo Tribunal de Cuentas del Reino a través de una misiva del presidente de la institución, que al margen de su dudosa legalidad, huele que apesta. Ya había recaudados 95.000 euros.

A lo anterior hay que sumar la descarada manipulación que desde los medios de comunicación, seguro que atendiendo sólo a intereses comerciales, junto a la derechona de siempre, se está haciendo del proyecto y de la campaña de Pedro Sánchez. También invito a repasar aquí los resultados electorales obtenidos durante el mandato del líder socialista y, por ejemplo, además, de los alcanzados por Susana Díaz en Andalucía, tanto en las generales, como en las autonómicas. Hablan por sí solos.

Para finalizar, señalar que asistimos a un novedoso proceso en la política española en la que por primera vez, desde hace mucho tiempo, un líder político emociona y llena de ilusión a los votantes y militantes de un partido que parecían resignados a asistir al naufragio de un modelo, la socialdemocracia, que ahora, gracias a Pedro Sánchez ve posible su rescate con la participación de los que sienten, luchan y viven en la izquierda.


Y como dice Pedro Sánchez “el cambio en el PSOE vendrá de abajo o no vendrá". Ahora tenemos un horizonte de esperanza, que han traído las primarias, que desde luego no son un canto de nostalgia.

2 comentarios:

  1. Llevo tiempo siguiendo tus comentarios y es patente la ilusión que manifiestas por el antiguo secretario del PSOE. Tal vez sea por lo del cuento, y esa ilusión de Peter Pan contra todo el aparato del PSOE, y lo que tu llamas derechona, que es un termino que empleas para definir a los que están a la derecha de Pedro Sánchez, y que conviene recordar que termina sus mítines políticos con el puño en alto, lo que para mí es una imagen que parecía desterrada de la social-democracía.
    Los cuentos son siempre ilusionantes, y que alguien defienda sus ideas en contra de todo un aparato también lo es, veremos cual es luego la realidad.
    No me gustan las ideas de Pedro Sánchez, porque pienso de manera diferente, y diferente son también la forma de pensar de otros muchos, pero reconozco la ilusión que transmite en aquellos que si encajan con su forma de pensar, ilusión que por otra parte no es de su exclusividad, ya que muchísimos españoles, a la izquierda y derecha de Pedro Sánchez, la tienen por lo que son sus ideas.
    Fomentemos esas ilusiones por defender las ideas de cada uno en democracia y con respeto a la ley, y no caigamos el dicho de Ortega de que "En este país se debate poco".

    ResponderEliminar
  2. Creo que Sánchez es una bocanada de aire fresco que defiende criterios objetivos más próximos a la fundación originaria del PSOE en varios aspectos internos y de propaganda. Su demonización mediática, política e ideológica no está asociada para nada con el lógico apoyo que le dispensan las bases y la opinión popular mayoritaria y eso es de agradecer porque la correspondencia es mútua, con la rigurosa reciprocidad consecuente. Como tiene que ser, Pedro Sánchez encabeza la buena política de los principios que van de arriba a bajo y de abajo a arriba. La Gestora y Susana Díaz, con el apoyo de colaboradores como Madina, se retratan solos(el apoyo a Susana Díaz por el lado de los barones y Felipe González es tan obvio que no es necesario hacerlo explícito; sí, me refiero al mismo Felipe González de la OTAN y la Reconversión Industrial).
    Por otra parte, me pregunto si no se han propuesto desde los medios que pagan a los tertulianos (financiados por el IBEX-35 y por corporaciones norteamericanas) aportar alguna justificación que acredite un mínimo criterio de verdad a lo que difunden malsanamente. Lo dudo. El criterio que cumple con la verdad, siendo ésta irrefutable, partiendo de los mismísimos hechos, es que la militancia de base y los afiliados quieren a Pedro Sánchez. ¿No será entre otras muchas cosas porque se opuso a los recortes impulsados por un Gobierno en funciones del PP en su momento y propuso y defendió un gobierno de progreso?
    Ojalá ese ejemplo de lucidez y objetividad social y política con lo que está pasando verdaderamente en la calle respecto de los sectores de población más desfavorecidos, sea extrapolado y asumidos por otras fuerzas, agentes sociales y organizaciones que no son de base. Y cuando digo que no son de base ya se entiende. Porque las de base siempre han estado a la altura de ponerse en el lugar de los votantes. 14 millones de electores que no votaron al PP frente a siete millones que sí lo hicieron por diferentes circunstancias coyunturales y de influencia propagandística de los aparatos del Estado, que para esos fines invierten mucha pasta (estoy segura que la mayoría de los votantes del PP no dan su apoyo electoral estrictamente por ideología). La relación que sale en función de las estadísticas y datos porcentuales, que son públicos y recogidos por el Ministerio del Interior, es que de cada cinco votantes solo dos votaron al PP.

    Estoy de acuerdo con el post.

    Un abrazo

    ResponderEliminar