lunes, 20 de marzo de 2017

Las primarias del PSOE no huelen bien

El martes día 21 de marzo, a la hora taurina de las 5 de la tarde, la Gestora del PSOE ha citado en Ferraz a los equipos de los tres aspirantes a ocupar en su día la secretaría general del partido, en un proceso que no se ha iniciado oficialmente todavía, ni tan siquiera se han convocado las primarias, que se deben desarrollar en el mes de mayo.

Desde que el entorno de Susana Díaz adelantó que el domingo día 26 la baronesa del Sur verbalizaría el anuncio de su candidatura, un manto de incertidumbres y desconcierto se ha adueñado del conjunto a la organización socialista motivado por las normas que trata de imponer la Gestora, algunas parecen sacadas dela manga, un modo que se antoja arbitrario y que da lugar a pensar que las primarias del PSOE no huelen bien.

Susana Díaz.
Desde el círculo próximo a los actuales mandarines del PSOE reconocen que el anuncio de los candidatos antes de que se convoque oficialmente el proceso obliga a regular también la precampaña para evitar diferencias. Una intención que no se pondría en el alero, sino fuera porque ya han corrido ríos de tinta, en pocas horas, haciendo ver que la citada normativa parece tratar de favorecer a determinada candidata. En este sentido es recomendable la atenta lectura del trabajo del periodista  Luis Ángel Sanz publicado en El Mundo bajo el título “Susana Díaz moviliza el aparato del PSOE para derrotar a Pedro Sánchez”.

No se trata aquí de enfangar aún más el escenario que presenta el proceso de las elecciones internas del PSOE. Más bien, todo lo contrario, velar para que las primarias se celebren en un clima de absoluta transparencia e igualdad de oportunidades que permitan a los cerca de 190.000 militantes socialistas acudir ante las urnas con absoluta libertad en el mes de mayo.

Una tarea que se antoja difícil tras conocer la falta de imparcialidad del propio presidente de la Gestora, Javier Fernández, que se ha encargado personalmente de organizar en Asturias la campaña de Su Susanísima, así como el papel jugado  por el portavoz del mismo órgano provisional de la dirección, Mario Jiménez, que es además miembro de la ejecutiva regional del PSOE andaluz y portavoz parlamentario socialista en la Cámara regional. Para garantizar la limpieza de las primarias ambos debería conjugar de inmediato el verbo dimitir.

Encima de la mesa de la reunión del día 21 en Ferraz habrá dos cuestiones esenciales sobre las que sin remedio habrá que llegar a un consenso. De una parte, la financiación de las campañas de los tres aspirantes y, de otra, el censo electoral de los militantes, sobre el que existen un buen puñado de sospechas y denuncias. Si en estas cuestiones no hay acuerdo se puede llegar a romper la baraja. Posibilidad que no parece deseable. También estará en cuestión el ejercicio del voto telemático, asunto del que el equipo de Pedro Sánchez hará bandera.

Pedro Sánchez en Granada.

En víspera del trascendental encuentro del martes día 21, la larga marcha hacia las primarias se hace cada vez más apasionante y Pedro Sánchez sigue arrasando allí por donde pasa. Su encuentro con la militancia en Granada fue espectacular, lo mismo que se espera de su cita el domingo día 26 en  Burjassot (Valencia).

Una nueva cita con la militancia que parece querer contraprogramar el que será, sin duda, el gran acto de la puesta de largo de la candidatura de Susana Díaz en Madrid. Aunque la gran diferencia seguirá estando en que Sánchez concita apoyos de la militancia de base, mientras que la actual presidenta de la Junta de Andalucía se sostiene sobre el potente aparato del PSOE, sus barones y su legión de estómagos agradecidos, que ven peligrar su futuro inmediato.


Por último, está la figura de Patxi López, que acaba de anunciar que resistirá a las enormes presiones de Susana Díaz para que retire su candidatura y que juega a sumar, poquito a poco, a todos aquellos compañeros que no quieren a Su Susanísima ni en pintura y que, por otro lado, no terminan de fiarse del proyecto que defiende el exsecretario general Pedro Sánchez y que no son pocos.