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lunes, 8 de noviembre de 2021

Espadas añora a Enver Hoxha

 

A primera vista parece que Juan Espadas, que acaba de consagrar su asunción a los cielos del socialismo andaluz, ha conseguido que el espejo que refleje al PSOE de Málaga vaya unido con una sola candidatura al congreso provincial del próximo mes de diciembre. La otra, la del alcalde de Ojén no tiene posibilidades. Y digo aparentemente, porque francamente, esa unidad, lograda a bastonazos, se parece más a los tiempos del dictador comunista de Albania, Enver Hoxha, cuyos súbditos eran obligados a ir en comunión con el presunto amado timonel.


Daniel Pérez y Juan Espadas.

Aunque la realidad, para desgracia del socialismo malagueño y la algarabía de las huestes populares, es bastante más complicada. Algunos estos días se preguntaban por quién estaba asesorando a Espadas para resolver la siempre complicada y conflictiva cuestión malagueña. Sería difícil responder a esa pregunta, ya que el secretario general del PSOE de Andalucía lo que ha hecho en las últimas semanas, por no decir meses, ha sido escuchar a todo el que tenía algo que decir, lo que en principio no parecía mala estrategia.


Aunque a ojos de los observadores de la historia del PSOE de Málaga, la fórmula se antojaba envenenada, ya que además de apartarle de la doctrina de Ferraz: renovación, unidad de la fetén, y más renovación, le ha conducido a parir un engendro con siete cabezas que sería milagroso que terminase creciendo y fructificando. Así, Espadas escuchó las posiciones del secretario general saliente, José Luis Ruiz Espejo y una buena parte de los que siempre han tocado bola en el socialismo malagueño.


Ya sea en San Vicente o en Las Cinco Llagas de Nuestro Redentor, actual sede del Parlamento regional, se hicieron cábalas y se sacaron porcentajes buscando la fórmula mágica que sumase la mayoría que lograse el apoyo, cuanto más unánime mejor, de los sufridos militantes. Y ahí llegó el regalo tóxico, ya que sobrepasaba la línea roja impuesta por el propio Espadas, que exigía que en la nueva mayoría que se deberá formar en Málaga, no tuviese nada que ver con la figura del otrora secretario de Organización, el diputado regional Francisco Conejo, más susanista que la propia Susanísima.


La prueba está en la sonrisa beatífica, parecía que se le había aparecido la virgen, que Conejo exhibía durante la última reunión del Comité Provincial del PSOE de Málaga, convocado para abrir el proceso electoral interno de lo que serán las elecciones primarias para la renovación de sus órganos de dirección.


No cabe duda que Francisco Conejo es, desde los tiempos en que Rafael Centeno fue desalojado de su cargo por la nueva mayoría que lideró Miguel Ángel Heredia, la cabeza maquiavélica que mejor suma voluntades y que sabe tirar de los hilos de los cataplines a los que se resisten a participar en sus apuestas.


Pues bien, utilizando peones interpuestos, Conejo se puso manos a la obra para ponerle en bandeja a Espadas la mayoría que necesitaba. No cabe duda de que la principal bolsa de votos está bajo el control de Conejo, y por ende de Ruiz Espejo; los todavía fieles a Susana Díaz, a los que añadió a los alcaldes de las principales ciudades gobernadas por el PSOE, temerosos de quedarse colgados de la brocha; los cabreados con el sanchismo, que a última hora hasta consiguió sumar su cara más relevante, la del diputado Ignacio López; a los que salpimentó con los cogecosas siempre dispuestos a aspirar a cualquier poltrona.


El problema se planteó para designar a la cabeza del batiburrillo, que después de cambiar un montón de cromos no quedó más remedio que ungir al poco carismático y muy manejable, Daniel Pérez, el simpático, que en realidad goza de escasas simpatías en la organización, aunque en las últimas jornadas parezca que lleva toda la vida pronunciando el mismo Sermón de la Montaña.


Lo que muchos ignoran es que Dani Pérez, que se curtió como líder de las Juventudes Socialistas, recién finalizados sus estudios de Biología tuvo cierta relación con Espadas, en esa época viceconsejero de Medio Ambiente, al trabajar como asalariado indirecto, supuestamente, contando pozos para una empresa pública de la Junta de Andalucía, competencia de la citada consejería.


Aunque sin nada que hacer a la hora de recabar apoyos, no tardó en salir a la nueva e inmensa mayoría un grano en el trasero, en el momento en que el alcalde de Ojén, José Antonio Gómez, alias Nono, decidió, no se sabe si a empujones, si por un calentón, o porque otros no se atrevieron a dar el paso, presentar su candidatura.


Pero la sonrisa de Conejo no desapareció de su rostro, ya que conoce mejor que nadie las debilidades y posibilidades del alcalde, que por si alguien no lo recuerda estuvo involucrado en los lamentables hechos de agosto de 2010, que terminaron con la disolución, entre lágrimas, de la agrupación socialista de Ojén, con el objetivo de encumbrar a Gómez y de paso tratar de recuperar la mayoría en la Mancomunidad de la Costa del Sol Occidental.


En resumen, que si nadie lo remedia, el PSOE de Málaga volverá a ser regido por una ensaladilla de mandarines, con apoyos que se mueven más que los temblores de los terremotos de La Palma y que no tendrán empacho en sacar los cuchillos largos cuando llegue la noche de repartir cargos y prebendas. Y por supuesto, a Herver Hoxha se la han metido doblada.

domingo, 31 de octubre de 2021

A Espadas se le revuelve el gallinero malagueño

 

El PSOE de Málaga desde hace lustros se ha parecido más a un gallinero que a una organización política estable. Los egos, las extrañas alianzas y la ambición de unos y otros por controlar el aparato, lo del programa de gobierno o los intereses de los ciudadanos parecen pecata minuta, siempre han conducido a salidas que no consiguen cerrar las heridas anteriores, existentes desde los tiempos del histórico Carlos Sanjuán.


Espadas desconoce el funcionamiento orgánico del PSOE y
 no sabe que Conejo es el perejil de todas las salsas.

Y hoy, la cosa no es muy distinta a la de ayer, a pesar del supuesto proceso de renovación que vive el PSOE malagueño. Aparecen los mismos perros con distintos collares. Y el problema de cara a la elección de la nueva dirección, que deberá tener lugar en el congreso provincial a celebrar el 12 de diciembre, es que se ha revuelto, una vez más, el gallinero, de tal forma, que la posibilidad de una candidatura única, que contase con la bendición de Ferraz y San Vicente ha saltado por los aires.


Este proceso, que Espadas pensaba que iba a ser un paseo triunfal para sus deseos, viene a demostrar que el hoy todavía alcalde sevillano, desconoce, mejor dicho, no tiene ni idea, del funcionamiento orgánico de su propio partido, no solo hay que fijarse en Málaga, sino también en Cádiz, donde la secretaria general Irene García acaba de anunciar su decisión de no presentarse a la reelección.


Un caso que también se producirá en Málaga, donde José Luis Ruiz Espejo, del que todos sus compañeros hablan maravillas y que controla la mayoría de los votos de la provincia (un 38 por ciento), arropado por el perejil de todas las salsas, Francisco Conejo, ha decidido dar un paso al lado, pero sabiendo que es el que tiene la sartén por el mango.


Es en este escenario, en el que nadie quiere indisponerse ni con la dirección regional, ni federal, donde surgió la idea de promover una candidatura que tuviera como cabeza visible al actual portavoz socialista en el Ayuntamiento de Málaga, Daniel Pérez, que concita más enemigos que amigos, y que todo el mundo sabe que es un político con escasa experiencia, que se atrevió a concurrir a los pasados comicios municipales ni con tan solo una hoja de programa de gobierno.


Pero ese será el caballo ganador, se creen que el más fácil de manejar, si cuaja el pastel que ahora mismo está en el horno y si sus cocineros son capaces de resolver los difíciles equilibrios necesarios para el reparto del bollo. El personaje llamado a controlar el paso de Dani Pérez, no es otro que la mano derecha de Conejo, José Bernal, actual portavoz socialista en la Diputación.


Mientras tanto, el alcalde de Ojén, José Antonio Antonio Gómez, mas cabreado que un mono, ha hecho caso omiso a los ruegos de Espadas y el pasado sábado anunciaba su candidatura, arropado por otros regidores, como los de Vélez-Málaga, Torremolinos o Benaoján, y por el mismísimo subdelegado del Gobierno en Málaga, Javier Salas. Por lo que de unidad nada de nada. Desde fuentes socialistas también se anuncia la presentación de una tercera candidatura compuesta por militantes que también están muy molestos por la exclusión en el proceso de los sanchistas de primera hornada y decepcionados por el pacto para que el diputado Ignacio López se integre en la ejecutiva regional que comandará Espadas.


En conclusión, según comentaba un veterano dirigente del PSOE malagueño, con este escenario el triunfo es para el susanista Paco Conejo y para los populares malagueños, que deben estar frotándose las manos. Aunque hay que añadir que la cocina socialista puede aún deparar más de una sorpresa y habrá que esperar a la fumata blanca, posiblemente durante el congreso regional de los socialistas andaluces que se celebrará el próximo fin de semana en Torremolinos.

jueves, 6 de mayo de 2021

Susana Díaz no se bajará de la burra

Al tiempo que se conocía la decisión de Ferraz de proceder de manera inmediata a la convocatoria de elecciones primarias en el seno del Partido Socialista de Andalucía, su actual secretaria general, Susana Díaz, que hasta ahora se había opuesto al adelanto del proceso interno para designar al próximo candidato a presidir la Junta de Andalucía, se subía al carro y reiteraba su intención de concurrir a esos comicios.


Borrador del calendario de las primarias.


Un calendario apretado del que ya se conoce su borrador y que obligará a presentar a los aspirantes su precandidatura hasta el próximo domingo día 9 y los avales preceptivos entre los días 12 y 25 del mismo mes. La primera vuelta de las primarias se celebraría el domingo 13 de junio.


Esta convocatoria forzada desde Madrid, no ha hecho, por el momento, que Susana Díaz de baje de la burra, empeñada en seguir adelante en su decisión de encabezar la futura candidatura del PSOE en unas hipotéticas elecciones andaluzas. Díaz sabe, o debe saber, que su tiempo de ordeno y mando en las filas de su partido está tocando a su fin y no se tiene seguridad en si es consciente, o no, de que los suyos la están segando la hierba debajo de sus pies.


En medios del sanchismo andaluz, existe el convencimiento de que en cualquier caso, el caballo ganador será su candidato, el abogado Juan Espadas Cejas, actual alcalde de Sevilla. Según las mismas fuentes, el hasta ahora sector crítico del socialismo andaluz ha hecho sus cuentas y se sienten mayoritarios


Esto a nivel interno, porque de cara a la posible convocatoria de elecciones autonómicas no existe ningún estudio demoscópico fiable que refleje una aproximación de lo que sería el mapa político andaluz, con uno u otro candidato, si hoy mismo se celebrasen los comicios. Hay que tener en cuenta la opción que tomará Ciudadanos y la posible reorganización de las fuerzas situadas a la izquierda del PSOE.


Pero volviendo a las primarias, hay quien se pregunta si Juan Espadas es el mejor candidato posible para enfrentarse al popular Juanma Moreno. En este sentido, hay que tener en cuenta lo sucedido con Ángel Gabilondo en Madrid, donde ha cosechado un estrepitoso fracaso, por muchas razones, pero entre ellas por el claro envejecimiento de los votantes del PSOE, que de forma mayoritaria sobrepasan los 50 años.


Juan Espadas, además de su reconocida capacidad para la empatía y la proximidad, deberá conjuntar un equipo que capte al electorado más joven y así evitar un desastre similar al de Madrid. Espadas tendrá enfrente un reto que no es fácil de superar. Necesitará algo de baraka para recuperar el poder perdido por los socialistas en Andalucía, una situación de la que en Madrid responsabilizan directamente a Susana Díaz, quien a pesar de todas las circunstancias se sigue considerando la lideresa de Andalucía.


 

domingo, 28 de febrero de 2021

Ruido de sables en el PSOE andaluz

Hay que partir de la premisa de que aún se desconoce la fecha para la celebración del próximo congreso de los socialistas de Andalucía. Teniendo en cuenta que el PSOE a nivel federal celebrará su 40º congreso probablemente en la segunda quincena de octubre, ya que ha sido aplazado por la pandemia y no tendrá lugar en junio, como marcan los estatutos del partido, por lo que la cita del cónclave regional no se celebraría, posiblemente, hasta noviembre.


Susana Díaz y Juan Espadas.


Un largo plazo que vendrá bien a los dos principales sectores en liza, susanistas y sanchistas, para tratar de aunar a sus huestes y engrasar la maquinaria de la carrera electoral interna, las elecciones primarias que deberán preceder al congreso del PSOE de Andalucía (PSOE-A).


La actual secretaria general, Susana Díaz, ya ha reiterado en diversas ocasiones su voluntad de concurrir a los citados comicios internos para tratar de revalidar su anterior victoria. Susana Díaz ya superó un proceso de primarias en su ascenso al liderazgo del PSOE andaluz. Fue en el verano de 2013 frente a Luis Planas, actual ministro de Agricultura y entonces consejero de la Junta, que no consiguió el elevado número de avales entonces exigido, por lo que Díaz fue proclamada sin necesidad del respaldo de las urnas.


Susana Díaz había llegado a aquella pugna con el apoyo de todo el aparato del PSOE-A lo que le permitió hacerse con el liderazgo con facilidad. Cuatro años después, en 2017, volvió a presentarse a unas primarias a nivel federal con el apoyo de la mayoría del aparato y de relevantes militantes históricos del partido, pero sufrió una estrepitosa derrota. Tras cuatro años más, Díaz volverá a intentarlo con nuevas normas y, por primera vez, con el aparato que dirige Pedro Sánchez en su contra.


Pero a pesar de que el horizonte electoral interno se divisa lejano ya se ha comenzado a escuchar el ruido de sables en el seno del PSOE andaluz. De hecho, desde hace pocas semanas, la actual secretaria general ha lanzado su precampaña multiplicando su presencia en actos públicos y en medios de comunicación.


Díaz se dejará la piel, como ha hecho siempre y si nadie la convence antes de lo contrario. Volverá a patear las agrupaciones locales y tratará de averiguar el número de desafecciones entre su guardia pretoriana durante los últimos meses. Aquí puede haber grandes sorpresas. La posibilidad de quedarse sin algún bocado del pastel puede dejar un sabor amargo.


Enfrente, todavía no se dibuja la cara del principal oponente, el representante del sanchismo. La candidatura del diputado jienense Felipe Sicilia se ha ido diluyendo con el paso del tiempo, ya que su nombre se reservaría para un futuro más o menos lejano.


Las mismas fuentes recalcan que las primarias en Andalucía elegirán a un secretario general y no al candidato a la presidencia de la Junta, lo que también parece descartar la candidatura de la ministra de Hacienda y portavoz, María Jesús Montero, que rechaza el cargo diciendo que su nombre es "muy socorrido cuando interesa construir una noticia".


La que sí parece abrirse paso entre los mandarines del sanchismo andaluz es la candidatura del sevillano Juan Espadas, alcalde de la capital andaluza, y con una larga trayectoria profesional en la administración pública y colaborador del PSOE en materia de medio ambiente desde 1990 y militante desde al año 1997, lo que le otorga un conocimiento amplio de los entresijos del partido, en donde además colaboró con los equipos de Joaquín Almunia y José Luis Rodríguez Zapatero coordinando las políticas sectoriales de medio ambiente y ordenación del territorio. Lo dicho, se escuchan ruidos de sables en el PSOE-A.