Pablo
Iglesias
ha señalado como causa de los movimientos judiciales contra Podemos
la intención de echarlos del Gobierno de coalición con el PSOE.
“Vamos a seguir trabajando para defender el interés general junto
a la sociedad civil, desde el Parlamento y desde el Gobierno”,
señaló
para añadir que, “defender
la justicia social y un horizonte republicano como parte del Gobierno
tiene y tendrá costes. Los cambios y el progreso no se producen sin
la resistencia de los viejos poderes”.
El futuro está en nuestras manos. Un blog dedicado al análisis editado por el periodista Ramón Triviño
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sábado, 15 de agosto de 2020
viernes, 12 de enero de 2018
¿En qué anda Pablo Iglesias?
La interrogación sobre la situación o ubicación de Pablo Iglesias, líder de Podemos, ha ocupado en las últimas
semanas un buen número de titulares en los medios de comunicación. La incógnita
sobre el particular, abierta desde el pasado 19 de diciembre, fecha de su
última aparición pública, se desvelará el próximo sábado día 13 de enero,
cuando Pablo Iglesias haga su
reaparición con una importante, y quizás trascendental, intervención en el seno
del Consejo Ciudadano de la formación
morada.
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| Pablo Iglesias. |
En el período de tiempo que ha durado su escapada han pasado muchas cosas, entre
ellas, la constatación de una alarmante caída en la intención de voto de Podemos y sus confluencias en las
encuestas, que pasarían del 21,3 por ciento (71 escaños) obtenidos en las
legislativas de 2016, al 16,9 por ciento (49-54 escaños) según el último sondeo
serio conocido. No hay que olvidar que un buen puñado de votantes de Podemos ahora habría trasladado su
intención de voto al PSOE.
El líder de la formación morada deberá sacarse de la manga
algo más que un conejo para hacer frente a la crisis que se vive en el seno de
su organización agravada por las declaraciones de su socio, Alberto Garzón, coordinador general de Izquierda Unida (IU), que el jueves día
11 hacía un llamamiento a sus compañeros de coalición para que antes de terminar
el primer trimestre del nuevo año se cierre un acuerdo-marco para concurrir juntos a las próximas elecciones
municipales y autonómicas, que se deberán celebrar en el año 2019 y que, a
juicio de Garzón, permitiría hacer
frente al evidente desgaste político del espacio que ocupan en la actualidad.
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| Alberto Grazón. |
Pero hay más, también el sábado día 13 Izquierda Unida celebrará la reunión de su Coordinadora Federal, máximo órgano ejecutivo de su dirección, que
además de conocer el minucioso informe de situación que prepara Garzón, y que algunas fuentes apuntan a
que marcará distancias con Podemos, debatirá
la propuesta para emplear un nuevo logotipo, que incluirá el eslogan “IU, la izquierda”, que algunos
consideran un intento de tratar de comer terreno al PSOE, pero que otros ven como un guiño a los socialistas, de
cara a una hipotética unidad de la izquierda española.
Pero quizá, el problema más grave al que se debe enfrentar Podemos, llegue de la larga mano de su
secretario de Organización, Pablo
Echenique, obstinado en aplicar su nuevo reglamento que ha motivado, que de
la noche a la mañana, casi 800 secretarios generales y más de 300 consejos ciudadanos
municipales, se hayan quedado sin funciones a nivel estatutario y sin poder
real de decisión.
Esta acción de Echenique,
que cuenta con el apoyo total de Iglesias,
regula desde ahora el funcionamiento de las plataformas electorales en los
ámbitos inferiores al autonómico y establece unas estrictas condiciones para la
continuidad de las federaciones locales de Podemos.
Los críticos con el nuevo reglamento señalan que, sin la estructura partidaria
a nivel local, la dirección federal podrá tomar cartas en los procesos de
confluencia electoral desde arriba, sin que las bases locales intervengan para
nada en cualquier tipo de acuerdo.
Lo cierto, es que a fecha de hoy, cientos de organizaciones
locales, de pequeños y grandes municipios que no se han renovado desde enero de
2015, ya no están en activo, por la aplicación de la nueva normativa y aunque
no hayan recibido ninguna comunicación al respecto. Es verdad, que una vez que
se inicien los citados procesos internos todas las capitales contarán con su
propia organización municipal, pero también es cierto que buena parte de ella
desaparecerá al no contar con un nuevo requisito impuesto por Echenique. Sólo se podrá constituir
ejecutiva local en los municipios que tengan más de 50 militantes de carné.
En Andalucía, algunas ciudades importantes en provincias como Málaga (Marbella, Vélez-Málaga, Mijas, Fuengirola, Torremolinos y Estepona); Almería (Roquetas de Mar y El Ejido); Cádiz (La Línea de la Concepción, El
Puerto de Santa María, Chiclana de
la Frontera y Sanlúcar de Barrameda); Sevilla (Alcalá de Guadaíra y Utrera); Granada (Motril) y Jaén (Linares), se
quedarían sin consejo ciudadano. También en la comunidad andaluza, controlada
por los llamados anticapitalistas, se
ve la aplicación del nuevo reglamento como una clara forma de incrementar la
intervención estatal, en la medida que la dirección federal pierde poder
territorial.
El proceso descrito, de forma sucinta, ha originado un
enorme malestar interno en Podemos que
se extiende por toda España y que puede
estar, en buena medida, relacionado con la pérdida de credibilidad y fuga de
votos que sufre la organización, así como desilusión en el proyecto colectivo
que significó el movimiento ¡Ahora Podemos!.
martes, 22 de noviembre de 2016
La deriva de Podemos
Vaya por delante que a los analistas que vivimos muy de
cerca la apasionante transición española nos cuesta bastante trabajo acercarnos
a la nueva realidad del actual escenario político que, por voluntad de los
ciudadanos, ha transmutado de un sistema bipartidista a otro de carácter
multicolor.
Lo que sería de necios es no mostrarse atentos a la
relevante irrupción de Podemos sobre
las tablas y también a sus consecuencias. La formación de Pablo Iglesias ha traído un nuevo lenguaje a la política, un modo diferente
de debatir, con propuestas muy claras y con reflexiones abiertas, o cara al
público y, lo que es más llamativo, unas nuevas formas de hacer política, que
en ocasiones escandalizan a los partidarios de los buenos modos, que por otro lado, están cargados de cinismo o doble
moral.
Valga la introducción para situarse en las vísperas de la celebración
de la próxima Asamblea estatal del partido morado, que marcará el rumbo de la
formación y que será la segunda que se
celebre tras la fundacional de Vistalegre en octubre de 2014. Previamente
deberán celebrarse las elecciones primarias
al Consejo Ciudadano Estatal (CCE), máximo órgano de Podemos entre asambleas.
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| Errejón e Iglesias. |
Un periodo que se antoja convulso a la vista de lo sucedido
en las comunidades donde se celebraron primarias,
entre ellas en Andalucía, y que pusieron de relieve dos hechos. Uno, la derrota
del sector afín al número dos del partido, Íñigo
Errejón y, de otra, la constatación de que los denominados
anticapitalistas, entre los que se encuentra la andaluza Teresa Rodríguez, disponen de un amplio respaldo de las bases.
Aunque los especialistas en la materia dan por descartado un
pulso a cara de perro entre Iglesias
y Errejón, mantienen la tesis de que
los segundos no van a renunciar a defender sus postulados, básicamente basadas
en el Podemos fundacional, más amable y moderado, para, mediante las ponencias
políticas intentar condicionar la acción de la organización durante los próximo
tres años.
Una estrategia que se encontrará de frente con pablistas
y anticapitalistas que, al menos en apariencia, no quieren oír ni hablar de
posibles consensos ni aproximaciones, a la vista de los resultados,
espectaculares, de las primarias celebradas en noviembre en Madrid y Andalucía.
Pero que nadie se llame a engaño, son muchas también las
diferencias entre ambos sectores. Los anticapitalistas, liderados en Madrid por
el eurodiputado Miguel Urban y por Teresa Rodríguez en Andalucía,
pretenden marcar el paso al futuro secretario general y ganar más cuota de
poder en el conjunto del Estado. No quieren, para nada, vivir a la sombra del
aparato. Más bien pretenden ser visualizados como los únicos capaces de poner
en marcha las decisiones, quizá demasiado teóricas, de los afines a Pablo Iglesias.
También son los anticapitalistas, con Teresa Rodríguez al frente, los que se muestran partidarios de
caminar hacia la real federalización de Podemos,
con mayores cotas de autogobierno y soberanía en los distintos territorios.
En medio de este panorama no hay que perder de vista a la
figura de Pablo Echenique,
secretario de Organización a nivel estatal, designado directamente por Iglesias, que pretende, mediante la
campaña denominada la Ruta 'Atarse los
cordones', que se contesten y se trabajen desde la base y desde los
territorios las preguntas fundamentales, para que así su respuesta desde lo
local pueda integrarse en un mapa diverso y completo que pueda informar el
debate político y organizativo en la Asamblea
Ciudadana Estatal.
Una postura enfrentada a la que defienden los errejonistas, que postulan que debe ser en
el seno del Consejo Ciudadano donde se acuerden los plazos, los ritmos y el
orden de los debates relativos a la cercana Asamblea Ciudadana, a celebrar en los primeros meses de 2017.
Etiquetas:
anticapitalistas,
Asamblea Ciudadana Estatal,
Consejo Ciudadano.,
Íñigo Errejón,
Pablo Echenique,
Pablo Iglesias,
Podemos,
Teresa Rodríguez
viernes, 4 de noviembre de 2016
Nos roban la ilusión
Tengo la impresión de que esa sensación que te corroe después
de pasar por uno de esos períodos de la vida que marcan para siempre, se ha
adueñado de muchos ciudadanos en España. No se trata de una gran depresión,
sino de sentir que nos vuelven a robar la ilusión. Un sentimiento, quizás
asentado en una buena dosis de ingenuidad, pero firmemente motivado por los
hechos que han sucedido ante nuestras propias narices en el escenario político.
El cierre del proceso de investidura de Mariano Rajoy como presidente del Gobierno, ha puesto en evidencia
que los propósitos enunciados de regeneración democrática y de apertura a una
forma diferente de hacer las cosas eran pura panema. Así lo demuestra la formación de su nuevo Gabinete
compuesto por las caras de siempre, con escaso peso político, con exageradas
dosis de tecnócratas y meapilas, además
de un cúmulo de sombras que rodean a algunos de sus miembros. Entre ellos, Iñigo de la Serna, Fátima Báñez, Dolores de
Cospedal y Dolors Motserrat.
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| Nuevo Gobierno de Rajoy. |
Un clima que casi de forma unánime han retratado los medios
de comunicación en los que no se encuentran demasiados halagos a los pasos
dados por Rajoy y que además,
coincide con la culminación del golpe de
mano que llevó al principal partido de la oposición, el PSOE, a facilitar el proceso anterior
ya descrito.
La ilusión se pierde al contemplar como la actual dirección
socialista hurta a su propio partido la posibilidad de ser percibido como
auténtica alternativa. Y todo ello, por el empeño en ponerse al servicio de una
estrategia ajena a los intereses, o la opinión, de la mayoría. Es evidente que,
tras la decisión del Comité Federal del
PSOE, tomada en la madrugada del día 2 de octubre, con nocturnidad y
alevosía, otorgándose unos poderes ilegítimos, la distancia que separa a las
bases de la cúpula se acrecienta.
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| Gestora del PSOE. |
Incluso, los estómagos
agradecidos a la organización, parecen percatarse de que el camino elegido
no es el más idóneo. Ya que rompe, en lugar de coser, y agranda la distancia entre
las partes. La militancia quiere votar cuanto antes para que la democracia
vuelva al seno del PSOE, mientras que los mandarines pretenden que las bases
entren en letargo para hacer ellos lo que estimen oportuno.
Por otro lado, el claro intento de agitar las aguas en Podemos, lanzando torpedos desde el
conjunto de la derechona hacia la línea
de flotación del partido que lidera Pablo
Iglesias, tampoco ayuda a recuperar la ilusión perdida. Es llamativa la
campaña de desprestigio que se intenta culminar sobre la figura del senador
Ramón Espinar, un cazador cazado, con un supuesto
delito, que de ninguna manera es equiparable a las tramas de corrupción que
inundan las filas de los populares.
Concluyendo que es menester, quizá más que nunca, reunir
fuerzas de flaqueza y enfrentarse con energía a la tarea de recuperar la
ilusión perdida de cara a batallar con el enemigo que, sin duda, no son sólo
enormes molinos de viento.
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