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sábado, 8 de noviembre de 2025

El presidente de SALSA entra en la lista Forbes

 

El presidente de la empresa SALSA, perteneciente a los sectores inmobiliario y de alimentación, Carlos Gutiérrez Maturana-Larios Altuna, marqués de Paul, ocupa el noveno lugar, con 150 millones de euros, entre las fortunas más ricas de Andalucía, según la revista Forbes. Un listado que encabeza la familia Moya Yoldi, con 300 millones de euros, obtenidos del sector de la industria química.


Carlos Maturana-Larios Altuna.


Carlos Gutiérrez Maturana-Larios Altuna, ocupa hasta la fecha la presidencia del consejo de administración de la empresa SALSA que tiene numerosos intereses tanto en el sector inmobiliario como el agroalimentario, concentrados especialmente en la comarca malagueña de la Axarquía.

La cuestión está en que en la actualidad el grupo Mazacruz, con sede fiscal en Madrid, en la que están agrupadas, entre otras, las compañías provenientes de la fortuna Larios, se encuentra en fase de disolución según decisión de los tribunales. Hay que recordar que la fortuna de Mazacruz está repartida entre Albacete, Málaga y Madrid, incluida la impresionante finca de Los Llanos enclavada en la comunidad castellano-manchega.

Los pleitos judiciales entre los herederos de la fortuna Larios de remontan al año 2004 cuando fallece Carlos G. Maturana Larios y Príes, anterior marqués de Paul y que pueden darse por finalizados tras la sentencia Tribunal Constitucional (TC) de febrero de 2023, que es inapelable y que responde a un recurso presentado ante el alto tribunal por el citado Carlos Altuna, contra otra sentencia del mismo tribunal en la que se declaraba "manifiestamente irrazonable y claramente arbitraria" la decisión del Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM) de decretar la nulidad del laudo arbitral dictado en abril de 2017.

Esta resolución podría poner en peligro la presidencia del Grupo SALSA, que encabeza Carlos Gutiérrez-Maturana-Larios Altuna y por consiguiente el montante de la fortuna que ha llevado al marqués de Paul a aparecer en el listado de la revista Forbes.


martes, 5 de agosto de 2025

La odisea de las monjas de Beldorado

 

Desde hace meses las monjas clarisas del monasterio burgalés de Santa Clara han hecho correr ríos de tinta por su actitud disidente del Vaticano. Una odisea que parece sacada del guion de una película de serie B en el que se conjugan cuestiones religiosas, políticas, personales y económicas y que culminaron en una ruptura con la Iglesia Católica.


Las monjas excomulgadas.


Las monjas se adhirieron a una doctrina cismática llamada sedevacantismo, según la cual el Papa actual no es un verdadero Papa. Piensan que la ‘Sede de Pedro’ está vacante desde hace décadas, algunos creen que desde el Concilio Vaticano II, y que además la Iglesia oficial está “corrompida” y ha caído en la apostasía. Esta creencia las llevó a romper la comunión con el Vaticano y a rechazar la autoridad del Papa y de los obispos ordinarios, lo cual es causa de excomunión automática según el derecho canónico.

Las religiosas reconocieron como “guía espiritual” al pseudobispo Pablo de Rojas, fundador de la Pía Unión Sancti Pauli Apostoli, una secta tradicionalista excomulgada por la Santa Sede, que promueve la restauración de una Iglesia “pura”, negando los concilios recientes y ordenando obispos sin mandato apostólico. Pablo de Rojas fue excomulgado en 2021 por la Congregación para la Doctrina de la Fe. Mientras las monjas llegaron a calificar a Rojas como “legítimo sucesor apostólico” y lo acogieron en el convento, permitiéndole celebrar liturgias.

Las clarisas dejaron de asistir a reuniones diocesanas, negaron la entrada a representantes del obispo titular de Burgos, se alejaron de otras comunidades de clarisas y rechazaron la obediencia al visitador canónico. En paralelo, algunas religiosas ancianas del convento rechazaron el cisma y pidieron ser trasladadas a otro monasterio, lo cual agravó el conflicto.

En consecuencia el Vaticano declaró la excomunión de las religiosas implicadas, a la vez que inició un proceso canónico y civil para recuperar el convento. La comunidad quedó formalmente disuelta y sus miembros ya no pueden usar los hábitos ni llamarse religiosas católicas. La exabadesa Sor Isabel (Laura García de Viedma) fue identificada como principal impulsora del cisma junto con Rojas.

El Monasterio de Santa Clara (también llamado de Bretonera por el lugar en el que se encuentra) es un convento incluido en el Camino de Santiago por la UNESCO. En mayo de 2024, diez religiosas, de las 16 que conformaban la congregación, decidieron apartarse de la Iglesia Católica y fueron excomulgadas como ya se ha señalado. En noviembre de 2024 se admitió a trámite una demanda por parte del Arzobispado de Burgos para desahuciar a las exmonjas por ocupación indebida. La vista oral, celebrada el 29 de julio de 2025 en Briviesca, quedó visto para sentencia. Las exreligiosas defendieron ser propietarias legítimas, mientras la Iglesia sostuvo que perdieron su estatus canónico en mayo de 2024.

El 1 de agosto de 2025, una jueza falló a favor del Arzobispado y ordenó el desahucio de las exmonjas, sin establecer plazos, aunque se había señalado el 12 de septiembre de 2025 como fecha límite. El fallo destaca que las ex religiosas no presentaron título legal para habitar el convento, mientras que el Arzobispado acreditó la propiedad con registros oficiales. Las exmonjas anunciaron que recurrirán la sentencia ante la Audiencia Provincial, lo que podría retrasar potencialmente su ejecución.

Por otro lado, la Policía Nacional informó al Arzobispado de Burgos que estaba investigando a la exabadesa de Belorado, Laura García de Viedma, por vender 1,7 kilos en lingotes de oro por un valor aproximado de 130.000 euros. El Arzobispado declaró que tiene en su poder siete facturas de compraventa de oro en julio y agosto de 2020 por un valor que supera los 250.000 euros, 195.686 euros del Monasterio de Belorado y 56.480 euros del Monasterio de Derio, y precisó que estas piezas de oro "fueron adquiridas legalmente y pertenecen a las entidades jurídicas canónicas" de los mencionados monasterios.

Como forma de autofinanciación, algunas monjas abrieron en 2025 un restaurante en Arriondas (Asturias), llamado “Santa María del Chicu”, donde ofrecen menús tradicionales a precios populares (12–18 euros). El restaurante, que ha copado los contenidos de los medios de comunicación, está situado en el hotel Ribera del Chicu, que las monjas alquilaron por 1.600 euros mensuales. Las exclarisas han dedicado una parte del edificio a su residencia y en la otra han ubicado el restaurante, en cuya cocina están las hermanas de clausura, mientras que el comedor es atendido por seglares.

Una comitiva judicial, acompañada por agentes de la Guardia Civil, representantes del Arzobispado de Burgos y varias monjas clarisas, intentaron el día 1 de agosto, sin éxito, acceder al convento de Orduña (Bizkaia) para trasladar a otro lugar a las religiosas mayores que vivían hasta ahora en el monasterio de Belorado y que no fueron excomulgadas en mayo de 2024. Las religiosas permanecen en las instalaciones de Orduña después de haber sido llevadas allí la noche anterior por las denominadas “monjas cismáticas”. El objetivo de la intervención era rescatar a las clarisas de edad avanzada, consideradas al margen del cisma y sobre las que pesa una orden judicial de traslado impulsada por el Arzobispado y secundada por el juez. La operación no pudo completarse debido a la negativa frontal de las cismáticas, quienes se negaron a entregar las llaves y calificaron la actuación como un “secuestro y abuso de autoridad”.

El punto final de estas andanzas no parece cercano, ya que es más que evidente que el patrimonio y el dinero están en el fondo de la polémica, adobada de una parte, por una interpretación ultraconservadora, apocalíptica y cismática del catolicismo y de otra, supuestamente, lo contrario. En definitiva, todo por la pasta.

domingo, 4 de mayo de 2025

La Audiencia de Madrid despeja el reparto de la millonaria herencia de los Larios

 

Bárbara Gutiérrez Maturana Kalachnikoff, viuda del VIII marqués de Paul, y sus dos hijas, Cristina y Bárbara han obtenido una nueva victoria judicial en su largo enfrentamiento con Carlos Gutiérrez-Maturana-Larios-Altuna (Carlos Altuna), primogénito de Carlos Gutiérrez-Maturana-Larios y Pries, por el cambio de estatutos de Mazacruz, la sociedad que aglutina la millonaria herencia del difunto marqués.


Carlos Altuna.


En una sentencia, según ha publicado El Confidencial, la Audiencia Provincial de Madrid ha dado la razón a Kalachnikoff y a sus dos hijas y ha anulado las modificaciones estatutarias de Mazacruz impulsadas de forma unilateral por el hijo mayor, fruto de un primer matrimonio, y que, en la práctica, le permitían controlar la forma en la que se liquida la herencia del marqués, que incluye terrenos, inmuebles y obras de arte por valor de 615 millones de euros.

Mazacruz es una sociedad patrimonial participada al 27,24 por ciento por el hijo mayor, mientras que la viuda y sus dos hijas controlan el otro 72,76 por ciento. No obstante, las participaciones de Carlos Altuna tenían unos derechos de voto asociados que le permitían disponer del 61,85 por ciento de los derechos de voto en junta de Mazacruz.

Los continuos enfrentamientos entre las partes por la gestión del patrimonio familiar, ambos bandos se sometieron a un arbitraje que acordó la disolución de Mazacruz de manera que cada miembro de la familia recibiría la parte correspondiente a su participación en el capital. El laudo, además, requería expresamente la colaboración de Carlos Altuna con el liquidador.

Este laudo fue anulado en un primer momento por el Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM), pero el Tribunal Constitucional anuló esa sentencia tras constatar que el tribunal se había extralimitado en sus funciones. El laudo arbitral que acordó la liquidación ya es, por tanto, firme.

El cambio de los estatutos de Mazacruz se produjo en mayo de 2020, en plena pandemia y cuando el Constitucional había acordado ya la admisión a trámite del recurso de amparo de la viuda. En una primera sentencia, un juzgado mercantil de Madrid desestimó la demanda de la viuda y las hijas tras apuntar que estaba basada en hechos futuros y no contrastables, por lo que en ese momento no se podía acreditar ningún abuso.

“No se acredita que con esta modificación se entorpezca o impida la ejecución del laudo que impone la disolución de la sociedad, ni se revela comprometido en nada el interés social mismo de la compañía”, señaló el juzgado. Ahora, la Audiencia de Madrid ha dado la vuelta al asunto tras estimar íntegramente la demanda de la viuda y sus hijas y anular esa modificación de los estatutos. En la sentencia, el tribunal recuerda que las imposiciones de una mayoría a la minoría son plenamente legítimas siempre y cuando sirvan al interés social. 

Ahora bien, si una mayoría decide actuar en su propio y único interés, el acuerdo adoptado es impugnable al ser abusivo. Para el tribunal, la reforma de los estatutos es una “maniobra” para “retener el poder de decisión” de cara a la liquidación y buscar la protección de su “interés particular”, sin constatar “beneficio alguno para el interés, ni siquiera el interés social, y en particular detrimento del correspondiente” a la viuda y sus hijas.

La sentencia también rechaza que las modificaciones de los estatutos sean para adaptarlos a los cambios legislativos -10 años después de la reforma de la Ley de Sociedades de Capital- y no ve casual que se produzca justo cuando el Constitucional había admitido a trámite el recurso de amparo de la viuda, habida cuenta del “bajísimo porcentaje” de admisión de recursos de amparo y la “alta probabilidad del sentido de su resolución”. Es decir, estimatoria, como finalmente fue. La sentencia, que no es firme, ya que ha sido recurrida ante el Tribunal Supremo por el hijo mayor del aristócrata, sin que todavía se haya pronunciado sobre su admisión.

viernes, 18 de abril de 2025

'Pepe el Trompeta' intenta de nuevo demostrar que es hijo del IV marqués de Larios

 

El abogado gallego Ramón Sabín, que logró que más de 17.000 afectados de unas 70 cofradías de pescadores de Galicia, Asturias y Cantabria que él representó cobraran, un año después del siniestro del Prestige, más de 60 millones de euros en indemnizaciones, representará legalmente a José Collado, también conocido como Pepe el Trompeta, que lleva años intentando demostrar que es el hijo de José Antonio Larios Franco, IV marqués de Larios y de Guadiaro, según una información que publica La Tribuna de Albacete.


José Collado.


Tras la desestimación del recurso que presentó en el Juzgado de Primera Instancia número 6 de Albacete, debido a que la nueva demanda no aportaba datos nuevos con respecto a la anterior, José Collado quiere que su nuevo letrado, Ramón Sabín, presente una demanda por la vía penal, con la que pretende demostrar que es el hijo del marqués. «Mi nuevo abogado es Ramón Sabín Sabín, que es uno de los mejores abogados que hay ahora no en España, sino en Europa. El nuevo abogado va a intentar pedir la anulación del procedimiento civil para pasar el caso al penal. «Me ha dicho que es algo difícil, pero no imposible», señaló Collado al medio citado.

La historia de José Collado es digna de un auténtico culebrón televisivo, que ya se ha abordado en varias ocasiones en estas páginas. Las luchas intestinas entre los herederos de la fortuna de José Antonio Larios Franco podrían convertirse en inútiles si algún día el malagueño, José Collado López, que el próximo mes de julio cumplirá 78 años, consigue probar que es el único hijo vivo del IV marqués de Larios, nacido como fruto de una relación extramatrimonial, que desmentiría así la tesis de que su presunto padre quedó estéril después de sufrir unas paperas en su infancia. A la vista de las fotografías de Collado, de su supuesto bisabuelo, Manuel Domingo Larios, II marqués de Larios, y del propio José Antonio Larios Franco, que podría ser su padre, el parecido entre los tres parece avalar el parentesco de su presunto heredero que ya lleva sobre sus espaldas más de una década de lucha para demostrar en los tribunales su filiación.

Aunque parece que una larga mano negra se interpone en ese camino. José Antonio Larios Franco falleció en la finca de la Dehesa de Los Llanos, en Albacete, el día de nochebuena de 1954. Así consta en la esquela que se publicó en el diario ABC. Se supone que la memoria y los restos del IV marqués de Larios habían descansado tranquilos hasta el 14 de mayo de 2011, cuando después de la citada y larga pelea judicial José Collado consiguió que un juzgado de Albacete ordenase su exhumación para comprobar, a través del ADN, si era o no su hijo.

Esta parte de la historia se inicia en el Hospital Civil de Málaga, el 31 de julio de 1948, cuando Emilia, que trabajaba de cocinera en la casa que los Larios tenían en la exclusiva barriada malagueña de El Limonar, da a luz un varón al que puso de nombre José y que al parecer era fruto de la relación sentimental que ella mantenía con José Antonio Larios. Según el relato que el propio Collado ha contado a varios medios de comunicación, la marquesa Pilar Príes, enterada de la infidelidad del marqués, que al parecer no era la primera, comienza a hacerle la vida imposible a la joven madre y termina contratando a unas señoras para que trasladaran a Emilia a la localidad jiennense de Martos, aprovechando la ausencia de Málaga del presunto padre.

El recién nacido, que cuenta ya con 9 meses, queda ingresado en La Gota de Leche, institución pública de beneficencia de la capital malagueña. De ahí, pasa a una casa-cuna y, posteriormente, al colegio de La Milagrosa, donde permanece hasta cumplir los 16 años. A partir de ahí, siempre según el relato de Collado, empieza una vida marcada por la soledad y la dureza, en la que el presunto descendiente del marqués de Larios se busca la vida como cartero, guarda, pero especialmente como trompetista, instrumento con el que ha recorrido medio mundo, aunque establece su residencia en la ciudad de Marbella.

En una entrevista publicada por el diario Sur de Málaga el 13 de mayo de 2010, titulada José Collado, demandante de la herencia de Larios: «El dinero no es lo que me alienta, sino que se sepa que soy hijo del marqués», realizada por Nieves Castro, el trompetista de la Agrupación Musical de la Hermandad de La Pollinica de la citada ciudad de la Costa del Sol, narra que durante los primeros años de su vida, solamente un señor quiso adoptarlo una vez, un proceso que no llega a buen puerto y que al parecer hoy se situaría en la parte contraria en el procedimiento judicial que posteriormente se iniciaría para determinar su filiación paternal.

Es en el popular programa de televisión Quién sabe dónde, dirigido por el periodista Francisco Lobatón, donde Collado ve la oportunidad para tratar de localizar a sus progenitores. Un sueño que según su testimonio se repetía durante muchas noches y tras el que se decía, en referencia a su madre desconocida, “no moriré hasta encontrarte”. Y el sueño se hizo realidad.

Estamos en 1997, el trompetista cuenta con 49 años de edad, cuando el equipo de Lobatón localiza a Emilia Collado, que ya tenía 82 años, quien en el transcurso de una cena íntima, que se desarrolla en el Parador de Jaén, le narró el idilio con el noble y que de esa “pasión” había nacido él. Es su madre quien le cuenta a solas que el padre era José Antonio Larios Franco. Collado se entera ese mismo día, gracias al relato de su madre de que era el segundo de cuatro hermanos, tres varones y una hembra, todos de padres distintos y que a su madre le dijeron que él había muerto al poco de nacer. También a través del programa de televisión «se puso en contacto conmigo una cuñada de la mujer de mi hermano, cuando yo no sabía ni que tenía hermanos», señaló Collado el 9 de enero de 2017 a La Opinión de Málaga. Fue un encuentro muy amargo, contó Collado, que consideró la postura de su madre como una muestra de valentía. «Supongo que quería decirme quién era mi padre porque sentía una especie de deuda conmigo por abandonarme cuando tenía nueve meses», explicó públicamente. Es entonces cuando, tras el reencuentro, Collado plantea a la madre la pregunta, ¿sería capaz de narrar estos hechos ante el Colegio de Notarios de Granada. Y así lo hizo. En la notaría Lozano de Jaén, Emilia Collado narró su testimonio. A partir de este momento se empieza a conocer a través de los medios de comunicación, el 8 de junio de 2010 llega a la portada del New York Times, una historia que parece extraída de la ficción pero que día a día se demuestra como una auténtica realidad.

En el procedimiento judicial abierto a instancia de Collado y sus representantes legales entiende, en principio, el Juzgado de Instrucción número 6 de Albacete al ser competente por haber sido en aquella provincia donde falleció el IV marqués de Larios. Aquí, Collado cuenta con la oposición de los supuestos herederos legítimos que en todo momento negaron su colaboración para que saliera adelante el reconocimiento de paternidad y la realización de las correspondientes pruebas de ADN. José Collado solicita desde 1996 los títulos nobiliarios y la correspondiente parte de la herencia. Después de muchos tiras y aflojas en los tribunales, José Collado consigue que se realice en la Dehesa de los Llanos la exhumación del cadáver de su presunto padre y que se lleven a cabo las pruebas solicitadas.

La noticia que llega desde el Instituto de Toxicología de Madrid cae sobre él como un auténtico jarro de agua fría, ya que los forenses dictaminaron la no coincidencia de los datos genéticos examinados. Parece interesante, por los datos que aporta, conocer la sentencia nº 132/2012 dictada el 01 de marzo de 2012, por la magistrada María Dolores Escoto Romaní, titular del Juzgado de Primera Instancia Número 6 de Albacete, que en procedimiento de reclamación de filiación paterna n° 328/2006 falló desestimar la demanda formulada por José Collado López en reclamación de filiación extramatrimonial respecto de José Antonio Larios Franco, con imposición de las costas procesales. Al menos resulta curioso saber que por la parte demandante se encontraba tan sólo José Collado, mientras que en la parte demandada estaban, representados por sus procuradores, y en algunos casos por letrados designados al efecto, José Carlos Fernández de Villavicencio y Eleta, actual marqués de Larios, Bárbara Gutiérrez Maturana Kalachnikof, Cristina Gutiérrez Maturana Larios Kalachnikof y Bárbara Gutiérrez Maturana Larios Kalachnikof, además de Carlos Gutiérrez Maturana Larios Altuna.

Al margen de este listado, en el edicto que recoge la citada sentencia se puede leer que entre los demandados también se encuentran la herencia yacente y aquellos herederos desconocidos e inciertos de José Antonio Larios Franco, IV marqués de Larios, declarados en situación de rebeldía procesal; con la intervención del Ministerio Fiscal. Es entonces cuando Collado recurre de nuevo al juzgado de Albacete para presentar una serie de pruebas que avalarían que existió un traslado de restos desde Albacete hasta una capilla de Málaga en el año 1999. Si esto se demostrara existiría un presunto delito de falsedad, al haberse presentado unos restos como los del marqués de Larios que no le corresponden, ya que éste se encontraría enterrado en Málaga y no en la finca de Albacete.

La reclamación de Collado se basó en un dictamen del forense José Cabrera que concluyó que del estudio de los huesos que se había realizado surgían dudas acerca de que los restos pudieran pertenecer a un hombre de la edad con la que murió el marqués, 53 años. Incluso, apuntó la posibilidad de que en el sepulcro del noble pudieran existir restos de más de una persona. El citado forense no pudo prestar su testimonio ante la titular del juzgado número 6 de Albacete ya que la vista fue suspendida a petición de los abogados de Collado, que intentaban ampliar los medios de prueba que demostrasen la paternidad de su patrocinado. Por otro lado, se presentó denuncia ante la Policía Nacional de Málaga en la que se puso en conocimiento de la autoridad gubernativa el que habría sido un traslado irregular de los restos del marqués a la cripta que la familia Larios posee en el convento de las Hermanitas de los Pobres de la ciudad de Málaga. Un edificio construido en el año 1868 cuya capilla es panteón de los Larios, familia que también fue la encargada de financiar el conjunto de las obras del centro religioso. Otros miembros de la familia, los más antiguos, fueron enterrados en la cripta de la iglesia de San Agustín, mientras otros reposan en el panteón 95 del cementerio de San Miguel, ambos también en la capital malagueña. También existen enterramientos de los Larios en Madrid.

L a citada denuncia se basó en el hecho de la presunta ilegalidad de un transporte de los restos sin identificar y la actuación de la madre superiora de las Hermanitas de los Pobres que no se opuso a esta acción. De otra parte, se solicitó al juzgado la toma de declaración de varios testigos procedentes de Málaga y de otros vinculados a la Dehesa de los Llanos conocedores de que entre 1999 y el año 2000 se produjo un traslado de restos humanos al citado convento de la capital malagueña. Las pesquisas policiales quedaron paralizadas después de que en la primavera del año 2011 los investigadores de la Policía visitaran el convento para tomar una serie de fotografías de la cripta .«Aprovechamos para limpiar, porque yo llevo tres años en este sitio y nunca la había visto», dijo la religiosa responsable del convento en declaraciones a la periodista del diario La Voz de Albacete, Maite Martínez Blanco, publicadas el día 28 de mayo de 2011. La madre superiora contó entonces que como «todo el mundo sabe» hace unos años «trajeron unos restos» y aunque ella no estaba en el convento por aquel entonces, explicó que las monjas tenían entendido que esos huesos llegaban de Madrid donde habrían estado sepultados en algún otro convento clausurado.«Dicen eso, pero se trajeron sin ningún protocolo ni nada», explicó la religiosa.

Mientras, los herederos de José Antonio Larios Franco insisten en que sus restos son los que están enterrados en el sarcófago de piedra de la finca de Los Llanos, el mismo que una comisión judicial abrió en mayo del año 2010 para tomar las muestras de ADN. Transcurre el tiempo y, a inicios del año 2017, siguen sin trascender noticias, tanto sobre las investigaciones policiales como de actuaciones judiciales, a pesar de que en enero del citado año José Collado manifestara al diario La Opinión de Málaga su decidida voluntad de reclamar nuevas pruebas de paternidad que demuestren que es el hijo no reconocido del IV marqués de Larios. Un silencio llamativo que, al menos, da que pensar. Según las investigaciones de Collado y sus abogados «los huesos son de unas fosas comunes de Tomelloso y los metieron en la cripta de mi padre", afirmó Collado.


Si está interesado en el tema, puede ampliar la información en los libros del periodista y escritor Ramón Triviño ‘La herencia envenenada del marqués de Larios’ y ‘Asesinato masonería y franquismo’

viernes, 7 de marzo de 2025

Caso Larios: Otro tribunal vuelve a dar la razón a las Kalashnikoff

 

La Sección 28 de la Audiencia Provincial de Madrid, que entiende en derecho mercantil, ha estimado un recurso presentado por Bárbara Gutiérrez-Maturana Kalashnikoff y sus hijas Bárbara y Christina Gutiérrez-Maturana Larios Kalashniloff, para impugnar los acuerdos sociales de Mazacruz, la sociedad matriz del grupo empresarial SALSA, y las modificaciones estatutarias acordadas por Carlos Gutiérrez-Maturana-Larios Altuna, actual marqués de Paúl, aprovechando que tenía voto múltiple en la junta de socios.


Carlos Gutiérrez-Maturana-Larios.


Las demandantes señalaban que se había producido abuso de mayoría en la modificación de los estatutos sociales de Mazacruz SL, en el sentido de introducir una serie de previsiones tanto en orden a la liquidación de la sociedad como sobre la ampliación de competencias de la junta de socios en determinados asuntos de gestión y administración.

Según ha informado el diario La Tribuna de Albacete, la demanda se ejercitó por las tres socias que, pese a disponer conjuntamente de la mayoría del capital social, son minoría en cuanto al ejercicio de los derechos políticos, ya que el otro socio, Carlos Gutiérrez-Maturana, cuenta con un voto múltiple a razón de cinco a uno respecto de las demás participaciones.

La alegación de las tres recurrentes, efectuada a través de su letrado, Javier Juliani, aseguraba que Gutiérrez-Maturana, tiene la intención de «controlar la sociedad y toda su liquidación ante la disolución acordada por laudo arbitral ya firme y ejecutivo, de manera que sería la junta bajo la dirección de ese socio la que decidiese determinados asuntos de especial transcendencia, en lugar del liquidador a quién dicho socio no puede controlar».

En este sentido, la resolución afirma que el contrato de la sociedad determina que los socios no puedan maniobrar en las decisiones intrasocietarias, respecto del haber común, por un mero interés particular del socio mayoritario, algo que afirman se da en este caso, en el que también se habla de una «actuación abusiva» por parte del marqués. «El socio decisor, Carlos Gutiérrez-Maturana, establece una previsión que teledirige el control de la liquidación a su esfera de gobierno a través de la mayoría en Junta de socios».

En definitiva, como ya informaba este medio en marzo de 2023, el actual presidente del grupo Mazacruz, Carlos Gutiérrez-Maturana-Larios Altuna, maques de Paúl, será desalojado de su cargo, antes o después, una vez que parece que las vías judiciales pera intentar aferrarse el cago están agotadas.


sábado, 15 de agosto de 2020

A la caza de Podemos



Pablo Iglesias ha señalado como causa de los movimientos judiciales contra Podemos la intención de echarlos del Gobierno de coalición con el PSOE. “Vamos a seguir trabajando para defender el interés general junto a la sociedad civil, desde el Parlamento y desde el Gobierno”, señaló para añadir que, “defender la justicia social y un horizonte republicano como parte del Gobierno tiene y tendrá costes. Los cambios y el progreso no se producen sin la resistencia de los viejos poderes”.